La investigación empezó con una denuncia y terminó con un operativo simultáneo que puso bajo la lupa a un entramado que mezcla barras, negocios y presiones. En Villa Gobernador Gálvez, cuatro personas fueron detenidas en el marco de una causa por amenazas y extorsiones vinculadas al entorno de un club de la región.
El expediente se inició a partir de la denuncia de Diego Lavezzi, hermano del exfutbolista Ezequiel “Pocho” Lavezzi y presidente del Club Coronel Aguirre, quien señaló haber sido víctima de maniobras extorsivas por parte de integrantes de la barrabrava de la institución.
Con ese punto de partida, la fiscal Carla Ranciari ordenó una serie de diez allanamientos simultáneos que derivaron en las detenciones y en el secuestro de armas de fuego, municiones, dinero en efectivo, teléfonos celulares y otros elementos considerados relevantes para la causa.

De acuerdo con la acusación, los sospechosos habrían exigido dinero de manera sistemática y buscaban avanzar sobre distintos negocios vinculados al club, en un esquema que ahora es materia de análisis judicial.
Entre los detenidos aparece un dato que complejiza el caso: uno de los arrestados es un policía en actividad, identificado como Milton Emanuel T., de 43 años, quien además tendría vínculos con la barrabrava de Newell’s. Junto a él fueron detenidos Gastón Nicolás G. (28), Damián Ezequiel O. (31) y Gastón Ezequiel P. (33).
La investigación, sin embargo, no se agota en los allanamientos. En paralelo, se realizaron requisas en la cárcel de Piñero con el objetivo de determinar si existían conexiones entre los detenidos e internos vinculados a organizaciones criminales.
Ese posible nexo es una de las claves que podría ampliar el alcance del expediente y redefinir la dimensión del caso, que por ahora se centra en las presuntas extorsiones denunciadas en el ámbito del club.