Un grupo de legisladores nacionales presentó un proyecto de resolución en la Cámara de Diputados de la Nación Argentina para instar al Poder Ejecutivo a aumentar el porcentaje de biocombustibles en los combustibles líquidos.
La iniciativa se apoya en la Ley 27.640 y busca, además, reforzar las gestiones diplomáticas para sostener las exportaciones hacia la Unión Europea.
El texto lleva la firma de, entre otros, Pablo Farias, Gisela Scaglia, José Nuñez y María Inés Zigarán, de Provincias Unidas.
La iniciativa solicita al Gobierno nacional que, en función de lo previsto por la Ley 27.640, avance en:
En paralelo, pide a la Cancillería impulsar gestiones ante la Unión Europea para evitar restricciones al comercio de biocombustibles argentinos y mejorar las condiciones de exportación.
El “corte” es el porcentaje de biocombustible que se mezcla con combustibles fósiles:
Aumentar ese porcentaje implica que una mayor proporción del combustible final provenga de fuentes renovables. Por ejemplo, si el corte sube del 10% al 15%, el combustible tendrá más contenido de biocombustible y menos de petróleo.
Esto tiene impacto en tres dimensiones:

En los argumentos del proyecto, los diputados sostienen que el impulso a los biocombustibles responde a una doble necesidad: energética y comercial.
Por un lado, destacan que el transporte es uno de los principales emisores de gases contaminantes, en línea con reportes de la Organización de las Naciones Unidas. En ese contexto, promover energías renovables se vuelve clave para mitigar el cambio climático.
Por otro lado, remarcan el potencial argentino:
Además, sostienen que el aumento del corte permitiría:

Uno de los ejes centrales del proyecto es la diversificación de la matriz energética. Los legisladores advierten que la dependencia del petróleo expone al país a fluctuaciones de precios internacionales, conflictos geopolíticos o problemas de abastecimiento.
En ese sentido, los biocombustibles aparecen como una alternativa para aumentar la estabilidad del sistema energético, reducir la vulnerabilidad externa y generar una oferta más diversificada.
También plantean que, a largo plazo, una mayor participación de biocombustibles podría contribuir a amortiguar variaciones en los precios internos de los combustibles, al disminuir la incidencia de factores internacionales. Esto es clave en un contexto como el actual donde el petróleo, por ejemplo, presenta fluctuaciones abruptas con motivo del conflicto en Medio Oriente.
El proyecto pone especial énfasis en el frente externo. La Unión Europea es uno de los principales mercados para los biocombustibles argentinos, pero en los últimos años se han registrado tensiones por:
Por eso, los diputados piden que la Cancillería refuerce las gestiones para evitar limitaciones al ingreso de biocombustibles, promover estándares que validen la producción argentina, y sostener y ampliar exportaciones.
En paralelo al debate, el presidente de YPF, Horacio Marín, desmintió que la nafta haya aumentado un 20% en marzo y buscó llevar tranquilidad. Señaló que la compañía mantiene un “compromiso honesto y moral con sus clientes”
En tanto, explicó que los ajustes responden al mayor costo de refinación por compra de crudo externo. Según Marín, se trata de un ajuste transitorio, y remarcó que los aumentos en Argentina se ubican por debajo de los registrados en otros países, donde —afirmó— fueron hasta tres veces mayores.
También sostuvo que la empresa actúa “sin especulación” y sin aprovechar la volatilidad internacional del precio del petróleo.
Ese dato es FALSO. En YPF tenemos un compromiso honesto y moral con nuestros clientes.
— Horacio Marín (@HoracioMarin_ok) March 25, 2026
La actualización de precios solo refleja el mayor costo de refinación por la compra de crudo no propio. Es un ajuste transitorio y, a nivel internacional, uno de los más bajos: En otros… https://t.co/Ldj1hrsQ6G