El regreso de Miranda Priestly a la gran pantalla no solo ha generado nostalgia, sino también un firme posicionamiento ético por parte de sus protagonistas. Meryl Streep reveló recientemente que Anne Hathaway intervino ante los productores de El diablo viste a la moda 2 para evitar la inclusión de modelos con delgadez extrema en el set.
Según contó Streep, su compañera se mostró tajante al exigir que las figuras que aparecieran en las secuencias de desfiles no fueran "tan esqueléticas" ni presentaran una imagen "alarmantemente delgada". Esta preocupación surgió luego de que el elenco asistiera a eventos reales durante la Semana de la Moda de Milán para rodar escenas de la secuela.
Meryl Streep confesó haber quedado impactada por la fragilidad física de las modelos actuales, admitiendo: "Pensé que todo eso se había abordado hace años. Annie también lo notó y se dirigió directamente a los productores al respecto". La legendaria actriz elogió la determinación de Hathaway, calificándola como una mujer íntegra por defender una representación más saludable de la industria en la película de Disney y 20th Century Studios.
La secuela, dirigida nuevamente por David Frankel, sitúa la historia dos décadas después del éxito original. En esta etapa, Andy Sachs, interpretada por Hathaway, regresa al entorno de la revista Runway como editora de artículos, lo que provoca un reencuentro con la implacable Miranda Priestly. La trama explora cómo ambos personajes intentan revitalizar la publicación en un ecosistema mediático radicalmente distinto, enfrentándose también a una empoderada Emily (Emily Blunt) y contando nuevamente con el apoyo del icónico Nigel (Stanley Tucci).

El rodaje en Nueva York no estuvo exento de tensiones, ya que el fenómeno de los fans obligó a desplegar barreras policiales y controles de multitudes. Streep admitió sentirse abrumada por el constante asedio de los paparazzi, quienes llegaron a interrumpir las tomas y enfrentarse con el equipo técnico. Sin embargo, destacó la profesionalidad de Hathaway, quien mantuvo la calma a pesar de estar presente en cada escena del filme. El director Frankel reforzó esta idea, señalando que la actriz cargó con el peso de una historia que ahora se centra en los desafíos de una mujer de 40 años buscando la paz en el mundo real.
Con su estreno previsto para el 30 de abril, esta segunda parte promete ser un reflejo de la evolución de sus personajes y de la propia industria de la moda. Más allá del lujo y las marcas de alta costura que esta vez sí apoyaron la producción, la película busca dejar un mensaje de madurez y responsabilidad social.