El Gobierno nacional dispuso retirar de la Casa Rosada una réplica del histórico retrato de Juan Domingo Perón y Eva Perón, en una decisión que rápidamente abrió interpretaciones políticas y versiones sobre un posible reemplazo por la imagen de Lionel Messi.
La medida fue adoptada por la Secretaría General de la Presidencia, a cargo de Karina Milei, y también incluyó la remoción de una gigantografía del glaciar Perito Moreno que se encontraba en el mismo sector.
Desde el Ejecutivo explicaron que la decisión responde a cuestiones técnicas vinculadas al deterioro de los soportes y a problemas estructurales en el lugar de exhibición. Las piezas fueron trasladadas al Museo del Bicentenario para su preservación.
Más allá de la explicación oficial, el movimiento dejó abierto un interrogante: qué imagen ocupará ese espacio en uno de los edificios más simbólicos del poder político.
Entre las alternativas que se analizan aparecen figuras históricas como Sarmiento, Belgrano o Alberdi, pero en las últimas horas comenzó a tomar fuerza el nombre de Messi, capitán de la Selección campeona del mundo.
De concretarse, el cambio implicaría un giro significativo: de íconos centrales del peronismo a una figura global asociada al deporte, sin identificación partidaria directa.
La decisión también incluyó la remoción de la imagen del glaciar Perito Moreno, que podría ser reemplazada por otra postal natural como las Cataratas del Iguazú. Sin embargo, el cambio no ocurre en cualquier contexto.
Se da en paralelo a la discusión por la reforma de la Ley de Glaciares, que esta semana atraviesa audiencias públicas atravesadas por cuestionamientos a los mecanismos de participación y el volumen de inscriptos.
En ese marco, la salida de una de las imágenes más representativas del patrimonio natural argentino suma una lectura política adicional, en medio de un debate sensible sobre el futuro de los recursos ambientales.
La remoción se inscribe en una serie de decisiones del Gobierno orientadas a redefinir los símbolos en espacios públicos. En esa línea, ya se habían retirado imágenes y bustos de dirigentes vinculados al peronismo en distintas dependencias estatales.
El propio presidente Javier Milei ha planteado en reiteradas oportunidades la necesidad de dar una “batalla cultural”, lo que incluye disputar los sentidos y representaciones dentro del Estado.