La causa judicial conocida como $LIBRA, que investiga un presunto fraude con criptomonedas y salpica al entorno presidencial, ingresó en una fase decisiva de "guerra de papeles". Mauricio Novelli, el empresario cripto y lobista que frecuentaba la Casa Rosada, presentó un pedido formal para que la Justicia borre y descarte toda la información extraída de su teléfono celular.
La jugada busca anular el peritaje realizado por la Dirección General de Investigaciones y Apoyo Tecnológico a la Investigación Penal (DATIP), de donde surgieron chats y documentos que vinculan a los hermanos Milei con la promoción de un activo digital que dejó pérdidas millonarias a miles de inversores.
La defensa de Mauricio Novelli solicitó la nulidad absoluta del peritaje informático para invalidar las pruebas de un presunto pacto de 5 millones de dólares y las llamadas con Javier Milei minutos antes del lanzamiento del token.
Para entender el conflicto, hay que retroceder al 14 de febrero de 2025. Ese día, el presidente Javier Milei publicó un mensaje en su cuenta de X (antes Twitter) recomendando una criptomoneda llamada $LIBRA. El valor del activo subió de forma explosiva en minutos y, poco después, se desplomó totalmente. El mandatario borró el posteo cuatro horas más tarde, pero el daño financiero ya estaba hecho.

La investigación delegada en el fiscal Eduardo Taiano busca determinar si existió una estafa orquestada. El vínculo clave es Novelli, un lobista que organizaba eventos como el Tech Forum y que, según los registros, mantenía una relación estrecha con el círculo íntimo del presidente desde antes de su llegada al poder.
El peritaje del celular de Novelli es considerado la "caja negra" del escándalo. De allí se extrajeron 8.669 páginas de conversaciones y 4.193 archivos que la defensa ahora califica como "material contaminado". Entre los hallazgos más sensibles se encuentran:
Uno de los documentos más explosivos es un borrador de acuerdo confidencial encontrado en el dispositivo. El archivo detalla un esquema de tres pagos que suman 5 millones de dólares destinados a asegurar el apoyo oficial al proyecto de Hayden Davis, el creador técnico de $LIBRA.

Según la anotación recuperada, los pagos se dividían en un adelanto, un segundo desembolso tras el "tuit de apoyo" del mandatario y un final tras la firma de un contrato. La defensa de Novelli argumenta que este material fue recolectado excediendo los límites impuestos por el juez Marcelo Martínez De Giorgi y que su filtración a la prensa destruyó la "cadena de custodia".
El abogado de Novelli, Daniel Rubinovich, sostiene que se violó la intimidad de su cliente al incluir fotos familiares, salidas y chats privados que no guardan relación con la causa. Además, introdujo la teoría del "fruto del árbol envenenado": una doctrina legal que establece que si una prueba se obtiene o se maneja de forma ilícita (en este caso, por supuestas filtraciones desde la Procuración General de la Nación), pierde toda validez legal.
Esta estrategia coincide con los dichos del ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, quien días atrás sugirió que la seguridad de los archivos de la DATIP no estaba garantizada. "El propio Estado ha constatado accesos indebidos al peritaje por parte de personas sin razón funcional suficiente", plantea el escrito de la defensa para pedir que la justicia ignore lo que ya salió a la luz.
Si el juez Martínez De Giorgi acepta el planteo de Novelli, la causa podría quedar prácticamente vacía. Sin los chats y documentos del teléfono, la Justicia no tendría pruebas directas para demostrar que el tuit del presidente fue parte de un acuerdo económico y no un simple error de difusión.

Por el momento, el oficialismo intenta ganar tiempo. Mientras Javier Milei y su hermana no han designado abogados defensores por no estar formalmente imputados, la oposición en el Congreso de la Nación ya prepara pedidos de interpelación para los funcionarios mencionados en el peritaje. El futuro de la causa depende de si los chats sobreviven al intento de "borrado" judicial.
TM