La imagen pública de Javier Milei registró en marzo su nivel más bajo desde el inicio de su gestión en diciembre de 2023. Según un sondeo de la consultora AtlasIntel realizado para la agencia financiera Bloomberg, el respaldo al mandatario sufrió una caída de cinco puntos en el último mes.
Este retroceso coincide con un aumento del desempleo y la persistencia de la inflación en torno al 3% mensual. Además, el humor social se vio afectado por una serie de denuncias por presunta corrupción que impactaron directamente en el entorno de la Casa Rosada.
En este escenario de desgaste, la oposición logró un hito estadístico. El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, superó por estrecho margen al presidente en valoración positiva, posicionándose como el dirigente mejor evaluado del país en el cierre del primer trimestre de 2026.

La desaprobación de Javier Milei alcanzó el 61,6% en marzo, mientras que su aprobación cayó al 36,4%, lo que representa el piso más bajo en tres años debido al impacto del desempleo del 7,5% y las denuncias por el caso $LIBRA.
El deterioro de la imagen presidencial se explica por una combinación de factores económicos y éticos. La encuesta muestra que la desaprobación subió seis puntos hasta rozar el 62%. Los consultados señalaron que la corrupción es hoy su principal preocupación, superando incluso a los problemas del bolsillo.
El estancamiento de la inflación, que no logró perforar el piso del 3% desde junio pasado, agotó parte de la paciencia social. A esto se suma que el 74% de los argentinos describe el mercado laboral como "malo". El desempleo del 7,5% registrado por el INDEC es el valor más alto para un cuarto trimestre desde la pandemia de Covid-19.
Por primera vez en dos años, un referente del partido opositor peronista logró desplazar a Milei del primer puesto de imagen pública. Axel Kicillof obtuvo una imagen positiva del 38%, superando el 37% del presidente de la Nación.

Este fenómeno se produce tras la victoria del espacio de Kicillof en las elecciones provinciales de septiembre de 2025. Los mercados financieros reaccionaron con cautela ante este avance, lo que obligó a la administración de Donald Trump a activar una línea de swap de 20.000 millones de dólares para sostener la estabilidad cambiaria en la Argentina. Poco después, La Libertad Avanza ganó las legislativas nacionales de octubre.
Las denuncias de corrupción perforaron el discurso de la "vara alta" que sostenía el oficialismo. La reaparición de detalles sobre la presunta participación del presidente en el fraude de la criptomoneda $LIBRA renovó el descontento de los votantes.

En paralelo, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, quedó bajo la lupa judicial. El cuestionamiento por el uso del avión presidencial para trasladar a su familia a Nueva York y el pago de un jet privado para vacaciones en Uruguay generaron una percepción negativa. Según el sondeo, estos episodios contribuyeron a que el 57% de la población evalúe hoy negativamente el desempeño general del Gobierno.
Aunque el gobierno celebró el pacto comercial firmado en febrero con la gestión de Trump, el respaldo ciudadano se desplomó. En marzo, solo el 41% de los argentinos apoyó el acuerdo, frente al 60% que lo veía como "una buena idea" al inicio de las negociaciones en enero de 2025.
El temor principal de los encuestados es el impacto en la producción local. Según AtlasIntel, la mayoría de los argentinos espera que el pacto se traduzca en el cierre de fábricas y pequeños negocios. Esta percepción de "primarización" de la economía afecta la confianza en el rumbo de las reformas libertarias.
El pesimismo se refleja con claridad en la intención de compra. El 57,2% de los argentinos afirma que realizará menos consumos en los próximos meses. Este dato alerta sobre una posible profundización de la recesión en sectores clave como la construcción y la manufactura.
Mientras que las industrias de energía y minería muestran señales de prosperidad, el resto de la economía real no logra traccionar. La encuesta, realizada sobre 5.037 personas con un nivel de confianza del 95%, confirma que la recuperación desigual está erosionando la base electoral que le dio la victoria a Milei en las elecciones de medio término del año pasado.
TM