El tablero del peronismo nacional registró un movimiento sísmico tras la propuesta del senador Sergio Uñac de adelantar las elecciones internas para definir el candidato presidencial antes de que termine el 2026. La iniciativa, que busca ordenar la estrategia opositora frente a Javier Milei, generó una reacción inmediata de Cristina Kirchner, quien se comunicó personalmente con el legislador sanjuanino para avalar el debate.
Sin embargo, el clima de unidad es frágil. Mientras algunos sectores ven la propuesta como una forma de legitimación, otros dirigentes del Partido Justicialista (PJ) sospechan que esta movida es funcional a la estrategia de la Casa Rosada. La preocupación central radica en que una interna partidaria anticipada le daría al oficialismo el argumento necesario para avanzar con la eliminación definitiva de las PASO (Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias) en el Congreso de la Nación.
El llamado de Cristina Kirchner a Sergio Uñac para felicitarlo por su pedido de internas abiertas sacudió la estructura del PJ, ya que sectores del kirchnerismo y el massismo sospechan que la jugada le permite a Javier Milei justificar la eliminación de las PASO al demostrar que la oposición puede organizar su propia competencia sin recursos del Estado.
El exgobernador de San Juan envió una carta de seis páginas a la conducción del PJ nacional con un planteo concreto: elegir al candidato a presidente del peronismo mediante el voto antes de diciembre de 2026. El argumento técnico de Uñac es que el sistema electoral actual es "insuficiente" para ordenar un frente nacional si el Gobierno decide adelantar los comicios generales para el primer semestre de 2027.
✍🏼 Carta a las autoridades de nuestro Partido Justicialista Nacional.
— Sergio Uñac (@sergiounac) March 25, 2026
Presenté ante el @p_justicialista una serie de propuestas para organizar, fortalecer y proyectar nuestra fuerza política frente al enorme desafío electoral que el pueblo argentino afrontará durante el próximo… pic.twitter.com/zIdpCzJ10b
La propuesta no solo apunta a los afiliados, sino que busca ser "abierta" para permitir la participación de votantes independientes y dirigentes que no forman parte orgánica del partido. Según el senador, "el peronismo tiene que clarificar liderazgos y hacer una interna cerrada" para no ser un mero espectador de los cambios de reglas que planea el oficialismo.
El miércoles por la mañana, antes de que el senador viajara hacia Buenos Aires, recibió el llamado de la expresidenta. Cristina Kirchner se comunicó para felicitarlo por la misiva y por "poner sobre la mesa" la necesidad de un debate federal. Aunque no hubo un aval explícito a una candidatura de Uñac, el gesto fue interpretado como una señal de apertura hacia los gobernadores del interior.

Durante la charla, ambos coincidieron en la "delicada situación nacional" y en la necesidad de construir un proyecto político sólido. Para el entorno del sanjuanino, la comunicación telefónica valida su rol como un interlocutor válido entre el Instituto Patria y el peronismo de las provincias, que busca mayor peso en las decisiones nacionales.
La polémica estalló en los sectores del peronismo que defienden a rajatabla la vigencia de las PASO. Dirigentes cercanos a Sergio Massa y algunos intendentes de la provincia de Buenos Aires advierten que si el principal partido de la oposición convoca a sus propias internas abiertas, le está diciendo al país que las primarias estatales ya no son necesarias.

Esta lectura coincide con el plan del Ministerio del Interior, a cargo de Diego Santilli, que busca suprimir las primarias para debilitar la capacidad de la oposición de concentrar votos en una sola figura antes de las generales. "La jugada de Uñac sería funcional a Javier Milei", deslizaron fuentes partidarias, sugiriendo que la Casa Rosada podría utilizar este antecedente para presionar a los gobernadores dialoguistas en el Congreso.
El gobernador bonaerense, Axel Kicillof, recibió la noticia con cautela pero con una mirada pragmática. Cerca del mandatario provincial consideran que una definición temprana de liderazgos le resultaría "funcional" para ordenar la discusión sobre quién debe encabezar el frente opositor. Kicillof ya tiene su propio armado federal, el Movimiento Derecho al Futuro (MDF), y una interna este año le permitiría consolidar su posición.

Al mismo tiempo, el Frente Renovador de Sergio Massa optó por el silencio. Para el massismo, las PASO son la única herramienta que garantiza que figuras extrapartidarias puedan competir en igualdad de condiciones. Sin ellas, el peronismo corre el riesgo de fragmentarse en múltiples listas, lo que facilitaría una victoria oficialista en 2027.
El Gobierno nacional ya adelantó su intención de enviar una reforma electoral al Congreso a mediados de este año. El proyecto buscaría eliminar la obligatoriedad de las primarias o quitarlas definitivamente del calendario. Para lograrlo, Milei necesita una mayoría agravada de votos, algo que hoy no tiene asegurado.
La propuesta de Uñac de "moverse antes" de un eventual movimiento de la Casa Rosada busca que el peronismo no quede atrapado en la improvisación. Sin embargo, el riesgo es que el remedio sea peor que la enfermedad: al intentar organizarse por fuera del sistema legal, el PJ podría estar cavando la fosa de la herramienta que históricamente le permitió dirimir sus internas con financiamiento y logística pública.
TM