La selección de Bolivia consiguió un triunfo clave en el estadio Monterrey al vencer 2-1 a Surinam en el repechaje intercontinental rumbo a la 2026 FIFA World Cup, resultado que le permitió avanzar a la final por uno de los últimos boletos al torneo, donde enfrentará a la selección de Irak.
El encuentro comenzó con un desarrollo parejo y sin goles en la primera mitad, aunque con una leve superioridad de Surinam en el manejo de la pelota y las transiciones. Bolivia, en cambio, mostró dificultades para generar situaciones claras y dependió de algunas respuestas defensivas para sostener el cero en su arco.
En el inicio del complemento, Surinam logró romper el equilibrio: a los 48 minutos, Van Gelderen marcó el 1-0 y obligó al conjunto boliviano a salir en busca de la reacción. El gol cambió el ritmo del partido y exigió a La Verde a asumir mayores riesgos en ataque.
La respuesta de Bolivia llegó con intensidad y carácter. El equipo sudamericano adelantó líneas, ganó presencia en campo rival y encontró el empate a los 72 minutos gracias a Moisés Paniagua, que capitalizó una jugada ofensiva clave para devolverle vida al conjunto dirigido desde el banco con decisiones ofensivas más agresivas.
El envión anímico fue determinante: apenas siete minutos después, Miguel Terceros convirtió de penal a los 79 minutos para dar vuelta el resultado y sellar una remontada que terminó siendo decisiva. En el cierre, Bolivia resistió los intentos de Surinam y sostuvo la ventaja con orden defensivo y concentración.
Con este triunfo, la selección boliviana quedó a un solo partido de concretar su regreso a una Copa del Mundo, algo que no consigue desde Estados Unidos 1994. El próximo desafío será ante Irak, en una final mano a mano que definirá uno de los últimos clasificados al Mundial 2026.