Lo que comenzó como una rutina de comedia terminó en una pesadilla legal multimillonaria para Learnmore Jonasi. El humorista saltó a la fama en redes sociales tras un video donde "explicaba" el supuesto significado de la icónica apertura de El Rey León. En su versión, las voces africanas que dan inicio a "El círculo de la vida" no eran más que una advertencia literal y cómica sobre la presencia de un león: “Miren, un león, Dios mío”.
La respuesta más contundente llegó de parte de Lebo M, el compositor sudafricano responsable de los arreglos corales y la voz principal que todos reconocemos en la película. Lebo M, quien fue reclutado en su día por Hans Zimmer para darle autenticidad a la banda sonora, no ocultó su indignación ante lo que considera una falta de respeto a su patrimonio. Tras varios roces públicos en plataformas digitales, el músico decidió elevar el conflicto a los tribunales, exigiendo una compensación que asciende a los 27 millones de dólares.

La demanda sostiene que el chiste de Jonasi no fue una simple broma inofensiva, sino una distorsión malintencionada que atenta contra el valor cultural de la obra. Según el equipo legal del compositor, esta parodia daña su reputación profesional y entorpece sus acuerdos comerciales actuales, incluyendo las regalías que percibe de Disney. Para Lebo M, el hecho de que se ridiculice un mensaje profundo en idioma Zulú representa un perjuicio económico y moral incalculable.
En la realidad, la letra que Jonasi simplificó para su monólogo dista mucho de ser un chiste. La traducción fiel de los versos en Zulú es una solemne declaración que reza: "Larga vida al rey; todos nos inclinamos ante su presencia. A través de ti, saldremos victoriosos". Esta desconexión entre el significado sagrado de la pieza y la versión satírica del comediante es el núcleo del conflicto, ya que el autor considera que se está despojando a la música de su herencia y propósito original.
Actualmente, Jonasi atraviesa lo que ha descrito como uno de los periodos más complicados de su trayectoria. Ante la imposibilidad de costear una defensa legal frente a semejante demanda, el humorista ha recurrido a la solidaridad de sus seguidores mediante una campaña en GoFundMe, con el objetivo de recaudar unos 20 mil dólares para cubrir los honorarios de sus abogados. Al momento lleva recaudados 16 mil.