El dirigente del Partido Justicialista porteño y extitular del programa El Estado en Tu Barrio durante el gobierno del Frente de Todos, Víctor Colombano, analizó el presente político de la Ciudad de Buenos Aires, el desafío electoral del peronismo y las principales demandas sociales que atraviesan a los porteños.
En su visita a El Living de NewsDigitales, planteó la necesidad de reconfigurar la estrategia política del espacio y de construir una propuesta centrada en los problemas concretos de la vida urbana.
También abordó las dificultades estructurales del peronismo en la Ciudad, el desgaste del PRO tras casi dos décadas de gestión e insistió en que el eje debe estar puesto en la “justicia social aplicada a la vida cotidiana”.
Lejos de reducir al peronismo a una identidad exclusivamente industrial, Colombano planteó que el desafío en la Ciudad de Buenos Aires pasa por ampliar su agenda hacia los servicios y las problemáticas urbanas.
Sostuvo que la construcción de una propuesta política debe partir de cuestiones concretas como la salud, la vivienda, el transporte y la educación. En ese sentido, afirmó que “tener tarifas adecuadas, impuestos acordes a la situación económica y acceso a la vivienda hacen a la construcción de una ciudad con justicia social”.
Para el dirigente, el peronismo porteño debe enfocarse en resolver problemas cotidianos: que los vecinos puedan llegar más rápido al trabajo, que haya vacantes escolares suficientes y que existan jardines para todos los niños. “Tenemos que construir un programa de gobierno que le solucione la vida a los porteños y las porteñas”, sintetizó.

Uno de los puntos centrales del análisis fue la histórica dificultad del peronismo para superar su techo electoral en la Ciudad. Colombano reconoció que el espacio suele tener mejores resultados en elecciones presidenciales, pero pierde fuerza en comicios legislativos.
Según explicó, el sistema electoral porteño, que exige superar el 50% para evitar el balotaje, también representa una barrera significativa. “Es difícil para una expresión que representa a un sector de la ciudad llegar a ese 50 más uno”, señaló.
A esto se suma, según su mirada, la prolongada hegemonía del PRO, fuerza fundada por Mauricio Macri, que gobierna la Ciudad desde 2007. “Hace casi 20 años que gobierna el mismo signo político y no pudo resolver problemas básicos”, cuestionó.
En ese sentido, destacó la candidatura de Leandro Santoro en el 2025: “Creo que el último intento en la elección de Leandro Santoro de construir un espacio amplio, de sumar otros sectores, nos dio la posibilidad de que peleáramos contra todo un aparato nacional discursivo, mediático, que el mismo presidente interviniera, y a pesar de todo eso perdimos por dos puntos”.
Allí también lamentó que otras expresiones minoritarias hayan jugado por fuera de esa coalición: “Podrían haber estado dentro de la alianza grande que construimos. Ahora hay que ver si esas expresiones se fueron por afuera producto de egos personales, de ambiciones personales, o motivadas por el poder central”.
Colombano fue especialmente crítico con la gestión del PRO, incluyendo la actual administración de Jorge Macri. Aseguró que la Ciudad presenta un deterioro en múltiples áreas.
Enumeró problemas como el aumento de personas en situación de calle, las dificultades para acceder a la vivienda, el crecimiento de los barrios populares y las falencias en el transporte público. “Cada día hay más gente en situación de calle, cada vez se dificulta más viajar y cada vez cuesta más acceder a una vivienda”, afirmó.
También apuntó a la falta de planificación en infraestructura, especialmente en el sistema de subtes. Recordó promesas incumplidas de expansión durante la gestión de Mauricio Macri y sostuvo que la Ciudad necesita una red de transporte integrada, combinando subterráneos con opciones de superficie.

En materia de movilidad, Colombano defendió el rol del transporte público como eje estructurante de la vida urbana. Consideró que el subte es el medio más eficiente, aunque reconoció que su desarrollo es costoso y lleva tiempo.
Propuso complementar ese sistema con alternativas como tranvías o transportes de superficie, pero siempre bajo una lógica de integración. “No se trata de reemplazar un sistema por otro, sino de conectarlos”, explicó.
Respecto a las ciclovías, cuestionadas por algunos sectores políticos, sostuvo que son necesarias y que deben promoverse junto con políticas de educación vial. “La bicicleta es un medio no contaminante que alivia el tránsito”, afirmó.
Consultado sobre la relación entre el peronismo y la clase media porteña, Colombano reconoció errores históricos. Señaló que la fragmentación interna fue determinante para permitir el ascenso del PRO en la Ciudad en el 2007, cuando Daniel Filmus y Jorge Telerman fueron separados.
“No aprendimos de eso. Expresiones que podían formar parte del proyecto se dejaron afuera y eso nos hizo perder capacidad electoral”, analizó.
Otro eje clave de la entrevista fue la relación entre peronismo y kirchnerismo. Colombano planteó que el kirchnerismo es una parte del peronismo, pero no su totalidad.
“Cuando te dicen kirchnerismo es porque le quieren bajar el precio al peronismo”, sostuvo, y remarcó la necesidad de construir un espacio amplio que incluya distintas expresiones del campo nacional y popular.
En esa línea, afirmó que el desafío es volver a hacer del peronismo “la columna vertebral de un movimiento que exprese a la clase media y a los sectores populares”.
Colombano también analizó el escenario político actual y consideró que el PRO atraviesa una etapa de desgaste. “Es un gobierno que está en sus finales”, aseguró.
Según su visión, el espacio perdió identidad y fue desplazado por nuevas fuerzas, en particular Javier Milei, a quien identificó como el principal referente de la derecha actual.
“Le comieron los dirigentes y el discurso”, afirmó, y planteó que el PRO enfrenta una disyuntiva: resistir como fuerza propia o ser absorbido políticamente.

A pesar del avance de sectores más duros, Colombano sostuvo que la Ciudad de Buenos Aires tiene límites culturales y políticos.
Mencionó que existe un “núcleo duro” de derecha, pero que la mayoría de los porteños mantiene valores solidarios. Como ejemplo, señaló que la mayoría de la población rechaza posturas extremas y muestra empatía frente a personas en situación de calle.
“La Ciudad tiene barreras morales, no le da lo mismo todo”, afirmó, y remarcó que cualquier proyecto político debe contemplar esa identidad.
Para Colombano, el problema más urgente de la Ciudad es el acceso a la vivienda. Señaló que alrededor del 40% de los porteños alquila y que los costos representan más del 50% de los ingresos.
Criticó la ausencia de políticas públicas en este sentido y propuso avanzar en programas de vivienda y alquiler social, similares a los existentes en otras ciudades del mundo.
También defendió la integración de barrios populares en lugar de su erradicación. “No hay que erradicar, hay que integrar”, afirmó, y sostuvo que muchos de estos barrios fueron urbanizados de manera incompleta.
Finalmente, Colombano se refirió a la situación del liderazgo dentro del peronismo y al rol de Cristina Fernández de Kirchner.
Expresó su desacuerdo con la situación judicial de la exmandataria, al considerar que fue víctima de un proceso injusto. Sin embargo, reconoció que el peronismo necesita reconstruir un liderazgo más amplio.
“Cristina no expresa hoy la totalidad del peronismo como lo hizo en su momento, pero fue una dirigente que le dio mucho al país”, señaló. Y agregó que el movimiento debe encontrar una conducción que represente a todas sus vertientes, incluyendo las del interior.
“Yo creo que las realidades territoriales no son todas iguales. Yo creo que ha sufrido un desgaste y no expresa la totalidad del peronismo. Pero es muy difícil plantear eso porque fue una dirigente que dio mucho al peronismo”, reflexionó.