La dinámica entre Peter Parker y su círculo íntimo ha seguido históricamente un patrón trágico en la pantalla grande, y la versión de Tom Holland no parece ser la excepción. En las sagas anteriores, Harry Osborn, los mejores amigos de los protagonistas, interpretados por Tobey Maguire y Andrew Garfield, terminaron sucumbiendo a la oscuridad bajo el manto del Duende Verde.
En el universo actual, no tenemos una versión de Harry Osborn. En su lugar apareció Ned Leeds (Jacob Batalon), quien ha sido el aliado incondicional de Peter desde el inicio de la trilogía de Jon Watts. Sin embargo, ciertos indicios sugieren que esta lealtad está a punto de quebrarse.

El terreno para una transformación radical se habría preparado discretamente durante los eventos de Spider-Man: Sin camino a casa. En aquella entrega, se reveló que Ned posee una aptitud natural para las artes místicas, logrando abrir portales de manera espontánea bajo la premisa de que la magia es un rasgo hereditario en su familia. Esta conexión con fuerzas sobrenaturales no solo fue un comic relief, sino que estableció la base de un poder que, de no ser guiado correctamente, podría corromperse fácilmente en el futuro cercano de la franquicia.
Es precisamente en este contexto donde cobra fuerza la teoría de que Ned Leeds terminará convirtiéndose en el Hobgoblin. Existe un presagio inquietante en el guion cuando el propio Ned le asegura a Peter: "Te lo prometo, no me convertiré en un supervillano e intentaré matarte". Lo que hace que esta frase sea ahora aterradora es que, tras el hechizo final del Doctor Strange, Ned ya no recuerda a Peter ni su promesa, eliminando cualquier barrera moral que lo uniera al héroe.
El detalle que la mayoría de los espectadores pasó por alto reside en los restos de la batalla final en la Estatua de la Libertad. Tras la derrota del Duende Verde de Willem Dafoe, su icónica máscara quedó abandonada en el campo de batalla. Teniendo en cuenta que el Hobgoblin es un villano directamente inspirado por la estética y el arsenal del Duende, ese artefacto olvidado podría ser el catalizador tecnológico y psicológico que impulse a un Ned sin recuerdos a cruzar la línea y ser un villano en Spider-Man: Un nuevo día.