La Argentina recibió este viernes un alivio financiero de magnitud histórica. La Cámara de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York revocó la sentencia que obligaba al país a pagar una indemnización multimillonaria por la estatización de la petrolera YPF ocurrida en 2012. El fallo evita una erogación que, sumando intereses, alcanzaba los u$s18.000 millones.
En un mensaje grabado desde el Salón Blanco de la Casa Rosada, el presidente Javier Milei utilizó una figura literaria para describir la situación que enfrentaban las cuentas públicas: la "espada de Damocles". Según el mandatario, esta amenaza financiera era el resultado de decisiones tomadas por administraciones anteriores que pusieron en riesgo la estabilidad del país.
El concepto de "espada de Damocles" simboliza un peligro inminente y persistente que, en este caso, representaba una deuda equivalente a 70 millones de jubilaciones mínimas para el Estado nacional.
La metáfora tiene su origen en una leyenda de la Antigua Grecia. Según el relato, Damocles era un cortesano que adulaba constantemente al rey Dionisio II por su poder y lujos. Para darle una lección, el monarca le permitió ocupar el trono por un día, pero ordenó colgar sobre su cabeza una espada desenvainada sujeta únicamente por un pelo de cola de caballo.

En la política moderna, la expresión se utiliza para describir una amenaza constante que puede desencadenar una catástrofe en cualquier momento. Milei aplicó este término al juicio por YPF para graficar que, mientras la condena estuviera vigente, la economía argentina operaba bajo la presión de un pago que resultaba "virtualmente imposible" de afrontar sin comprometer el futuro del país.
La decisión de la justicia de Estados Unidos anula la condena de primera instancia que establecía un pago de u$s16.100 millones. Al sumarse los intereses acumulados durante el proceso de apelación, la cifra escalaba hasta los u$s18.000 millones. Para dimensionar el impacto, el presidente comparó este monto con el sistema previsional.

"Nos sacamos la espada de Damocles que colgaba sobre nuestra cabeza por la arrogancia populista", sostuvo el jefe de Estado. La anulación del fallo significa que el país no deberá entregar acciones de la compañía ni utilizar reservas líquidas para cubrir la demanda iniciada por el fondo Burford Capital, que buscaba compensaciones por el proceso de nacionalización de las acciones que pertenecían a Repsol.
El tribunal de apelaciones resolvió, en una votación de 2 a 1, que los reclamos por daños y perjuicios presentados por los demandantes no eran válidos bajo el derecho argentino. La defensa nacional, coordinada por el equipo que integran el ministro Luis Caputo y el secretario de Finanzas, Pablo Quirno, argumentó que la expropiación fue un acto soberano.

La resolución ratificó que la petrolera fue correctamente exculpada de responsabilidad. Los jueces determinaron que las controversias sobre la estatización debían analizarse bajo las leyes locales y no según una interpretación extensiva de los estatutos privados de la firma en el extranjero. Aunque existe la posibilidad de recurrir a la Corte Suprema estadounidense, los especialistas consideran que las probabilidades de que el máximo tribunal tome el caso son bajas.
Durante la cadena nacional, el mandatario apuntó directamente contra la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner y el actual gobernador bonaerense Axel Kicillof, quien era viceministro de Economía al momento de la nacionalización. El presidente calificó la expropiación como una "aventura suicida" impulsada por la "irresponsabilidad".
"Es una afrenta a los argentinos que pretendan apropiarse de este resultado", sentenció el titular del Ejecutivo. La tensión política aumentó tras el fallo, ya que desde el kirchnerismo defendieron la legalidad del proceso de 2012, mientras que el actual Gobierno atribuyó el éxito judicial a la "pericia jurídica y diplomática" de su propia administración.
TM