28/03/2026 - Edición Nº1145

Política

28 de marzo de 2012

Macri vs. Cristina por el subte: a 14 años de la pelea que llegó al Congreso

28/03/2026 | El traspaso del subte a la órbita de CABA desató un conflicto que se extendió durante todo el 2012. Qué decían Macri y Cristina Kirchner.



Hace exactamente 14 años, el Congreso de la Nación aprobaba el traspaso del subte a la órbita de la Ciudad de Buenos Aires, en una votación que marcó uno de los momentos de mayor tensión política entre Cristina Kirchner y el entonces jefe de Gobierno porteño Mauricio Macri.

La Cámara de Diputados convirtió en ley la transferencia del sistema de subterráneos, el Premetro y 33 líneas de colectivos, con 162 votos a favor y 54 en contra, tras más de nueve horas de debate. La iniciativa contó con el respaldo del oficialismo y buena parte de la UCR, mientras que el PRO y otros bloques opositores votaron en contra o se abstuvieron.

Qué implicaba el traspaso del subte a la Ciudad

La ley establecía que el sistema de transporte pasaba a depender del Gobierno de la Ciudad, completando -según sus impulsores- el proceso de autonomía porteña. Además, fijaba un plazo de 90 días para concretar la transferencia, en línea con el acta acuerdo firmada previamente entre ambas administraciones.

El conflicto, sin embargo, no era solo administrativo. El punto central de la disputa giraba en torno a los subsidios, el financiamiento y las condiciones en que la Ciudad debía hacerse cargo del servicio.

El debate en Diputados: acusaciones cruzadas

Durante la sesión, el oficialismo defendió el proyecto como una decisión constitucional. La diputada Diana Conti sostuvo que se trataba de “un encuadre puramente constitucional” y cuestionó la actitud del gobierno porteño. En ese sentido, calificó de “irresponsable” a Macri y le pidió que “aporte a la grandeza del país”.

Desde el PRO, el diputado Pablo Tonelli rechazó la iniciativa y afirmó que la propuesta del Gobierno nacional era “inconstitucional”. Además, defendió la posición del macrismo al señalar que el Ejecutivo había “incumplido” el acuerdo al retirar subsidios y modificar condiciones pocos días después de la firma.

El radical Mario Negri, en cambio, respaldó el tratamiento del tema en el Congreso al afirmar que “nos sentimos absolutamente competentes para tratar el tema en cuestión” y encuadró el traspaso como parte de la autonomía de la Ciudad.

Críticas al macrismo y al Gobierno nacional

El entonces diputado Roberto Feletti fue uno de los más duros contra la gestión porteña. “Es bastante poco sustentable que el Gobierno de la Ciudad no acepte administrar los subtes. ¿O alguien que quiere ser presidente no puede administrar seis líneas de subte?”, ironizó.

Desde la oposición, las críticas también apuntaron al Gobierno nacional. Alfonso Prat-Gay cuestionó el trasfondo del conflicto al afirmar que “el tema de fondo es tan banal y vil como la plata” y sostuvo que la Nación “le tiró los subtes por la cabeza a la Ciudad cuando se quedó sin financiamiento”.

En la misma línea, Claudio Lozano criticó tanto a la Casa Rosada como a la administración porteña por su manejo del tema y advirtió sobre “la absoluta impunidad para el concesionario”.

El cierre del oficialismo y la advertencia a Macri

El cierre del debate estuvo a cargo del jefe del bloque oficialista, Agustín Rossi, quien defendió la legalidad de la decisión y cuestionó la estrategia judicial que impulsaba el macrismo.

Sería una equivocación, Macri debe respetar la ley y el acta que firmó”, afirmó, y lanzó una chicana directa al PRO: “Están orgullosos de su propia policía, ojalá también lo estén de su sistema de transporte”.

Un conflicto que venía escalando

La votación en Diputados fue el punto culminante de una disputa que había comenzado meses antes. En noviembre de 2011, el entonces ministro Julio De Vido anunció la transferencia del subte, y días después Cristina Kirchner planteó la necesidad de avanzar para “cumplir con una ley”.

El 3 de enero de 2012, Nación y Ciudad firmaron el acta de traspaso con un plazo de 90 días. Sin embargo, la relación se deterioró rápidamente: el aumento de tarifas dispuesto por la Ciudad, el retiro de subsidios y la quita de la Policía Federal de las estaciones profundizaron el conflicto.

Macri llegó a poner en duda el acuerdo y buscó dilatar su implementación, mientras desde el Gobierno nacional se multiplicaban las críticas. La tensión se trasladó al Congreso y luego a la Justicia, en una pulseada política que se extendió durante todo el año.

Paros, crisis y judicialización

Tras la aprobación de la ley, el conflicto continuó con episodios que afectaron directamente a los usuarios. Hubo paros prolongados de los metrodelegados, disputas salariales y problemas operativos que agravaron la situación del servicio.

En agosto de 2012, una huelga de diez días dejó sin subte a millones de pasajeros, en medio de acusaciones cruzadas entre Nación y Ciudad. Macri llegó a afirmar que el conflicto era “cien por ciento político” y responsabilizó al kirchnerismo.

Finalmente, el 13 de noviembre el jefe de gobierno porteño anunció que la Ciudad se haría cargo de los subtes pese a que el Ejecutivo nacional "no tiene ningún interés en dialogar".

Un hito en la relación Nación-Ciudad

A 14 años de aquella votación, el traspaso del subte sigue siendo un caso emblemático de la relación entre el gobierno nacional y la Ciudad de Buenos Aires. La discusión sobre competencias, recursos y responsabilidades quedó atravesada por una fuerte disputa política entre Cristina Kirchner y Mauricio Macri.

La ley sancionada en el Congreso no solo redefinió la administración del transporte porteño, sino que también dejó al descubierto las tensiones estructurales del federalismo argentino y anticipó una dinámica de confrontación que marcaría los años siguientes de la política nacional.

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