La Justicia de Salta dictó una sentencia ejemplar en un caso de crueldad animal que conmocionó al barrio Tres Cerritos. Juan Marcelo Vargas Ricaldi fue condenado a la pena de tres años de prisión de ejecución condicional tras admitir su responsabilidad en el mantenimiento de criaderos ilegales. Los animales, que eran utilizados con fines lucrativos, fueron hallados en condiciones sanitarias paupérrimas, carentes de la atención básica y el cuidado que exige la normativa vigente.

El proceso judicial se inició a partir de la denuncia de una vecina que alertó sobre el estado de las mascotas. Durante los operativos de rescate, los veterinarios intervinientes constataron cuadros graves de salud en varios de los ejemplares, quienes recibieron asistencia médica inmediata tras ser retirados del lugar. El caso llegó a una resolución mediante un juicio abreviado en el que el imputado confesó los hechos tipificados bajo la Ley 14.346 de maltrato animal.
Además de la pena de prisión en suspenso, el juez de Garantías N.º 4, Diego Rodríguez Pipino, impuso una serie de reglas de conducta estrictas para el condenado. Entre ellas, se destaca la prohibición para acercarse a los perros rescatados y la obligatoriedad de realizar un curso de concientización sobre el trato ético hacia los animales. Estas medidas buscan no solo sancionar el hecho, sino fomentar una reparación simbólica y educativa en el infractor.

Como parte del acuerdo judicial informado por el Ministerio Público Fiscal, Vargas Ricaldi deberá realizar una donación económica a la Facultad de Veterinaria de la Universidad Católica de Salta (UCASAL). Estos fondos serán destinados específicamente a la compra de alimentos y material descartable para cirugías de castración, transformando la sanción en un beneficio directo para el control poblacional y el bienestar animal en la provincia.