Una convocatoria a un abrazo simbólico frente al Edificio Centinela comenzó a circular en redes sociales como parte de un reclamo por mejoras salariales para las fuerzas federales de seguridad. La iniciativa fue difundida, entre otros, por el periodista Beto Valdez, quien informó sobre la realización de la protesta prevista para el jueves 2 de abril a las 11 horas.
El edificio, ubicado en el barrio porteño de Retiro, alberga dependencias vinculadas a las fuerzas federales y suele ser un punto de referencia para manifestaciones relacionadas con cuestiones salariales o laborales del personal de seguridad. El objetivo del abrazo simbólico es visibilizar el reclamo por la actualización de los ingresos de los efectivos, en un contexto de creciente malestar dentro de distintos sectores de las fuerzas federales.
Jueves 2 de abril a las 11: abrazo simbólico al Edificio Centinelas de las fuerzas federales en reclamo de ajuste salarial. pic.twitter.com/qe6zPHaNrH
— Beto Valdez (@betovaldez) March 28, 2026
En los últimos años, los reclamos salariales de policías y fuerzas de seguridad han derivado en diversas protestas y concentraciones, especialmente frente a sedes oficiales. En esta ocasión, la convocatoria busca reunir a familiares, retirados y personal en actividad para reclamar una recomposición salarial y mejores condiciones laborales.
El malestar dentro de las fuerzas policiales argentinas volvió a escalar a comienzos de 2026, impulsado por reclamos salariales frente a una inflación que, según denuncian los propios efectivos, deterioró significativamente el poder adquisitivo de los ingresos. A ese reclamo se suman cuestionamientos por condiciones laborales consideradas precarias, jornadas extensas y la falta de actualización de viáticos y compensaciones para quienes cumplen tareas operativas o guardias prolongadas.

En las últimas semanas se registraron protestas de efectivos en distintas jurisdicciones, especialmente en las provincias de Santa Fe y Buenos Aires. El clima de tensión generó preocupación en ámbitos políticos y de seguridad ante la posibilidad de medidas de fuerza más contundentes, como eventuales acuartelamientos, un escenario que históricamente encendió alertas institucionales en el país.