31/03/2026 - Edición Nº1148

Deportes


Una noche particular

Argentina-Mauritania: la camiseta de Messi desató una disputa en el vestuario

28/03/2026 | Tras el amistoso, los jugadores de Mauritania protagonizaron una inesperada disputa por las camisetas argentinas.



El partido ya había terminado, pero la historia recién empezaba a escribirse puertas adentro. Mientras la selección argentina se retiraba con un discreto 2-1, en los pasillos del estadio se gestaba una escena tan curiosa como reveladora: los jugadores de Mauritania aguardaban con desesperación un premio que, para ellos, valía tanto como el resultado.

A metros de su vestuario, contenidos por personal de seguridad, los futbolistas africanos se agolpaban con un objetivo claro: conseguir una camiseta argentina. No era una más. Era la del campeón del mundo. Y, por encima de todas, la número 10 de Lionel Messi aparecía como el tesoro máximo.

Los minutos pasaban y la tensión crecía. Algunos, como Oumar Ngom, se mostraban cabizbajos, expectantes, como si el desenlace de esa espera pudiera cambiarles la noche. Del otro lado, el utilero albiceleste se encargaba de reunir las prendas prometidas, demorando un final que ya se vivía con nervios de definición.

El momento del desborde

Cuando finalmente llegaron las bolsas con el escudo de la AFA, la escena se transformó por completo. La calma dio paso a la euforia: manos que se estiraban, miradas que se cruzaban y hasta pequeños forcejeos para definir quién se quedaba con cada camiseta.

La de Messi, como era de esperar, fue la más disputada. Pero también hubo festejos por otras, como la de Rodrigo De Paul, que fue exhibida casi como un trofeo ante las cámaras. Cada prenda era celebrada como un logro personal, una conquista íntima dentro de una noche colectiva.

Un recuerdo que vale más que el resultado

Algunos, más previsores, ya habían hecho los deberes en el campo de juego, intercambiando camisetas con futbolistas de menor exposición. Otros apostaron todo a ese momento final, donde la suerte, la insistencia o la rapidez definieron el destino de cada recuerdo.

La imagen final quedó marcada por sonrisas amplias y miradas brillantes. Mauritania se fue de La Bombonera con una derrota en el marcador, pero con una historia para contar. Porque a veces, en el fútbol, hay victorias que no se miden en goles, sino en lo que queda para siempre.