Un violento tornado azotó durante la madrugada de este domingo a la localidad santafesina de Bombal, en el departamento Constitución, dejando a su paso un rastro de graves destrozos que afectaron tanto a la zona urbana como al sector productivo regional.

El fenómeno meteorológico, que se registró con mayor intensidad entre las 5:00 y las 5:30 de ayer, provocó la destrucción parcial de una planta de acopio, la voladura de techos, la caída masiva de árboles y el colapso total del tendido eléctrico. Ante el riesgo inminente por la presencia de cables de alta tensión caídos y estructuras inestables en la vía pública, las autoridades locales emitieron un comunicado urgente solicitando a la población permanecer en sus hogares y evitar cualquier tipo de circulación innecesaria.
El impacto más significativo de la tormenta se concentró en el sector agroindustrial, donde las ráfagas de viento huracanado derribaron norias utilizadas para el movimiento de cereales y causaron daños severos en galpones y silos de las cooperativas locales.

El intendente de Bombal, Carlos Gabbi, recorrió personalmente la zona afectada y brindó un diagnóstico alarmante al afirmar que se encontraron con "un pueblo devastado". Según detalló el mandatario, al menos cinco o seis viviendas sufrieron daños estructurales de importancia, sumándose a las afectaciones en edificios históricos de la comunidad, como el emblemático Galpón Centenario, que no logró resistir el embate del viento.
El temporal también impactó con fuerza en la infraestructura vial de la región, generando complicaciones extremas para el tránsito. Sobre la ruta provincial 90, específicamente en el tramo comprendido entre las localidades de Alcorta y Carreras, dos camiones de gran porte volcaron debido a la violencia de las ráfagas, lo que obligó a las fuerzas de seguridad a restringir la circulación de manera preventiva para evitar nuevos accidentes.
Mientras tanto, se reportaron situaciones de similares características en poblaciones vecinas como Montes de Oca y Bouquet, donde el fenómeno también dejó secuelas materiales y cortes en los servicios básicos.
En estos momentos, cuadrillas de la Empresa Provincial de la Energía (EPE) trabajan de forma articulada con Bomberos Voluntarios y personal de la comuna para remover los obstáculos y avanzar en las tareas de restablecimiento del servicio eléctrico. Las autoridades insistieron en que la presencia de árboles y cables cortados representa un riesgo crítico para la seguridad de los vecinos, por lo que el operativo de emergencia prioriza la limpieza de las arterias principales y la asistencia a las familias damnificadas.

La región permanece en estado de alerta mientras se evalúa la magnitud total de las pérdidas materiales en el corazón productivo del sur santafesino.