Un proyecto de ley presentado en el Senado por el senador nacional Marcelo Lewandowski propone modificar el criterio de determinación del Salario Mínimo, Vital y Móvil (SMVM) en Argentina.
La iniciativa establece que, en ningún caso, el ingreso mínimo podrá ubicarse por debajo del valor de la canasta básica total (CBT) calculada por el Instituto Nacional de Estadística y Censos.
El texto plantea una modificación del artículo 139 de la Ley 24.013, con el objetivo de garantizar que el salario mínimo cumpla efectivamente con los parámetros constitucionales vinculados a la subsistencia digna.
El proyecto establece que el Consejo Nacional del Empleo, la Productividad y el Salario Mínimo, Vital y Móvil deberá fijar el SMVM teniendo en cuenta la situación socioeconómica, pero incorpora una cláusula central: el salario mínimo para trabajadores con jornada completa no podrá ser inferior al valor de la CBT.
Además, la iniciativa dispone que dicho organismo deberá adecuar el monto del salario mínimo a esta nueva pauta dentro de los 30 días posteriores a la eventual promulgación de la ley.
En los fundamentos, el proyecto señala que existe una “brecha insostenible” entre el salario mínimo vigente y el costo real de los bienes y servicios esenciales. Según los datos citados, el SMVM para marzo de 2026 se ubica en $352.400, mientras que la canasta básica total para un hogar tipo de cuatro integrantes supera el $1,3 millón.
De este ejemplo, se desprende que la intención del senador peronista es que el salario mínimo quede equiparado a la CBT para cuatro integrantes o “familia tipo” y no para el caso de un solo individuo.
Esta diferencia implica que se requieren casi cuatro salarios mínimos para cubrir el umbral de pobreza medido por la CBT, lo que, según el autor del proyecto, evidencia el incumplimiento del mandato constitucional del artículo 14 bis.
La iniciativa también retoma el espíritu de la Ley de Contrato de Trabajo, que establece que el salario mínimo debe cubrir necesidades básicas como alimentación, vivienda, salud, educación, transporte y esparcimiento.

El proyecto se presenta en un escenario donde los salarios continúan rezagados frente a la inflación. Según el Instituto Nacional de Estadística y Censos, en enero de 2026 los salarios registrados aumentaron 2%, por debajo del Índice de Precios al Consumidor (IPC), que fue del 2,9%.
En términos interanuales, los salarios crecieron 29%, mientras que la inflación alcanzó el 32,4%, lo que confirma la persistencia de una pérdida del poder adquisitivo.
El deterioro no es nuevo: en los últimos años, los precios acumularon un incremento superior al de los ingresos, generando una caída estimada del 11,38% en el poder de compra promedio desde 2017. En los últimos dos años se destacó la fuerte caída en los salarios públicos, en línea con la austeridad fiscal del gobierno nacional. Es un desplome que orilla el 20%, "celebrado" por el propio Milei.
La casta tiene miedo...!!!
— Javier Milei (@JMilei) March 26, 2026
Mirá cual es el sector que ha tenido el peor desempeño. Por otra parte, la mejora relativa de los informales nos deja en evidencia los problemas del mercado laboral pre-reforma y que el argumento sobre la calidad de los mismos es debatible.
Fin. pic.twitter.com/kfAqRL79xN
El informe oficial también refleja que el salario promedio formal perdió capacidad para cubrir bienes esenciales. Mientras en 2017 un trabajador podía adquirir casi seis canastas básicas con su ingreso, en 2025 esa relación se redujo a menos de cinco.
En este contexto, el proyecto de Lewandowski sostiene que una recomposición del salario mínimo en línea con la CBT no solo tendría un efecto social, sino también económico. Según los fundamentos, mejorar los ingresos de los sectores de menores recursos podría actuar como un estímulo para el consumo interno y la actividad económica.