La diputada nacional Karen Reichardt, integrante del bloque de La Libertad Avanza, presentó un proyecto de ley para modificar el nombre del feriado del 24 de marzo, actualmente denominado Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia. La propuesta plantea que la fecha pase a llamarse “Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia Completa”, lo que abrió una nueva controversia política alrededor de la interpretación del pasado reciente argentino.
El proyecto ingresó en la Cámara de Diputados y propone modificar la denominación establecida por la legislación vigente que regula los feriados nacionales. Según el planteo de la legisladora, la intención es ampliar la mirada sobre la violencia política ocurrida en el país durante la década del setenta e incorporar el concepto de “justicia completa”, una consigna utilizada por sectores que reclaman incluir a todas las víctimas del período.
📝 Presenté un proyecto para modificar la denominación del feriado del 24 de marzo:
— Karen Reichardt1 (@KarenReichardt1) March 24, 2026
“Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia Completa”
Porque la forma en que el Estado nombra la historia importa. No hay memoria posible sobre relatos parciales. pic.twitter.com/xwjgkqlRRJ
La fecha del 24 de marzo fue establecida como jornada de reflexión y posteriormente convertida en feriado nacional, con el objetivo de reafirmar el compromiso democrático y el rechazo a los golpes de Estado. No obstante, con el paso de los años fueron ganando espacio otras lecturas, que van desde la justificación del golpe militar como un mal necesario, hasta la reivindicación del rol de las fuerzas armadas en ese período histórico.
El proyecto deberá ahora iniciar su recorrido parlamentario en el Congreso, donde se anticipa un debate intenso sobre el alcance simbólico y político de una de las fechas más sensibles del calendario institucional argentino. Mientras tanto, la discusión volvió a poner en el centro de la escena las distintas miradas que conviven en torno a la memoria histórica del país.
En el debate político argentino, distintos sectores de la oposición, organismos de derechos humanos y parte del mundo académico sostienen críticas muy duras contra La Libertad Avanza. Esas voces cuestionan que dentro del oficialismo conviven dirigentes y militantes que relativizan el terrorismo de Estado de la última dictadura, impulsan la idea de una “memoria completa” para reinterpretar los años setenta y mantienen discursos que, según sus detractores, pueden minimizar la gravedad de los crímenes de lesa humanidad.
Fui el primer escritor que negó el mito de los 30 mil desaparecidos, con 28 años, sin dinero, ni experiencia y dando Batalla Cultural con mi libro La Otra Parte de la Verdad. Padecí el insulto masivo. Hoy vemos que hasta Alfonsín reconoció tal cosa: VALIÓ LA PENA DAR EL COMBATE!! pic.twitter.com/TCjiOLtleg
— Nicolás Márquez (@NickyMarquez1) February 8, 2026
A partir de esas posiciones, los críticos sostienen que el espacio libertario contiene sectores de derecha dura que reivindican el pasado autoritario, un señalamiento que el propio oficialismo rechaza y responde afirmando que su postura busca ampliar el debate histórico y cuestionar lo que considera una visión “parcial” del kirchnerismo y la izquierda sobre ese período.