La conmoción por el crimen ocurrido en una escuela de la ciudad de San Cristóbal tuvo su primer eco institucional en la Cámara de Diputados de Santa Fe.
La diputada provincial Sonia Martorano presentó un proyecto de declaración en el que expresa la “preocupación” del cuerpo legislativo ante el hecho y propone abrir una reflexión colectiva sobre la violencia en el ámbito escolar, con foco en la prevención y el abordaje integral.
La iniciativa ingresada en la Cámara baja santafesina plantea que el Poder Legislativo manifieste su preocupación por el episodio de extrema gravedad ocurrido este lunes en un establecimiento educativo, donde un alumno ingresó armado y efectuó múltiples disparos, provocando la muerte de un estudiante y heridas a otros.
El texto también invita a la sociedad a reflexionar sobre la necesidad de fortalecer las políticas públicas orientadas a la prevención, contención y abordaje integral de la violencia en las escuelas.
En sus fundamentos, el proyecto remarca el impacto del hecho no solo en la comunidad educativa directamente afectada, sino también en el conjunto de la sociedad santafesina, al tratarse de un episodio que interpela las condiciones de convivencia escolar y los mecanismos institucionales disponibles para abordar conflictos.
En ese sentido, advierte que “este episodio no sólo conmociona a la comunidad local, sino que interpela al conjunto de la sociedad respecto de las condiciones en que se desarrollan los procesos de convivencia escolar y, particularmente, en relación con el abordaje de la salud mental en niños, niñas y adolescentes”.
Según detalla la iniciativa, el ataque ocurrió durante el inicio de la jornada escolar, en un momento de alta concurrencia de alumnos y docentes, lo que incrementó la vulnerabilidad de quienes se encontraban en el lugar.
El agresor extrajo un arma de fuego de su mochila y realizó varios disparos en un espacio común del establecimiento. La rápida intervención del personal permitió contener la situación y evitar un desenlace aún más grave, aunque el episodio dejó en evidencia limitaciones en los dispositivos preventivos existentes.
El gobernador @maxipullaro expresó los primeros detalles del dispositivo interministerial sobre el hecho trágico ocurrido en #SanCristóbal. Remarcó el despliegue inmediato de equipos provinciales para asistir a las familias, contener a la comunidad educativo y avanzar en la… pic.twitter.com/HCg9RAoHrP
— Gobierno de Santa Fe (@GobSantaFe) March 30, 2026
Uno de los ejes centrales del texto presentado por Martorano es el abordaje de la salud mental en niños, niñas y adolescentes. La diputada sostiene que los entornos escolares son espacios estratégicos para identificar de manera temprana situaciones de malestar psíquico, conflictos vinculares y posibles conductas de riesgo.
En esa línea, el proyecto plantea que “resulta imprescindible reconocer que los entornos educativos constituyen espacios estratégicos para la detección temprana de situaciones de malestar psíquico, conflictos vinculares y posibles conductas de riesgo”.
Para ello, propone fortalecer los gabinetes psicopedagógicos y los equipos interdisciplinarios en las instituciones educativas, garantizando su presencia efectiva y su articulación con docentes, directivos y familias.
Además, subraya la necesidad de dotar a estos equipos de mayores recursos humanos, formación específica y herramientas de intervención acordes a la complejidad creciente de las problemáticas que atraviesan los estudiantes.
El proyecto también destaca que la problemática de la salud mental infanto-juvenil está atravesada por múltiples factores sociales, familiares y culturales, lo que exige un enfoque integral.
En ese sentido, la iniciativa señala que es necesario consolidar políticas públicas que prioricen la escucha activa, la construcción de vínculos saludables, la resolución pacífica de conflictos y la generación de entornos escolares seguros.
Asimismo, plantea la importancia de articular el sistema educativo con el sistema de salud para promover estrategias de prevención, acompañamiento y contención, con una presencia institucional capaz de anticipar, comprender y abordar situaciones de vulnerabilidad.
El proyecto se presenta tras el ataque ocurrido en la Escuela N° 40 “Mariano Moreno” de San Cristóbal, donde un alumno de 15 años ingresó armado y asesinó a un compañero de 13 años, identificado como Ian Cabrera, además de herir a otros ocho estudiantes.
De acuerdo a los primeros testimonios, el agresor ocultó una escopeta en un estuche de guitarra y abrió fuego cuando los alumnos esperaban el izamiento de la bandera en el patio interno del establecimiento. Tras efectuar cinco disparos, fue reducido por un asistente escolar y posteriormente detenido.
Seis de los alumnos heridos fueron dados de alta tras presentar lesiones superficiales, mientras que otros dos permanecen internados: uno en el Hospital de Niños “Dr. Orlando Alassia” de la ciudad de Santa Fe, bajo monitoreo en una unidad de cuidados especiales, y otro en el Hospital de Rafaela, con evolución estable.
Mientras avanza la investigación judicial, el abogado del agresor, Néstor Oroño, señaló que el adolescente no había manifestado signos previos de violencia, aunque sí atravesaba situaciones complejas.
Según explicó, el joven había sido víctima de episodios de bullying y presentaba antecedentes de intentos de suicidio, por lo que se encontraba bajo tratamiento psicológico. También lo describió como una persona introvertida, con pocos vínculos sociales y sin indicadores de peligrosidad detectados por su entorno familiar.
En cuanto a la situación judicial, el letrado indicó que, debido a la vigencia del régimen penal juvenil actual, el menor no tendría responsabilidad penal en los términos tradicionales, aunque será sometido a un proceso en el que se formalizará la atribución del hecho.