Con el correr de las horas, el panorama tras el ataque en la Escuela Mariano Moreno de San Cristóbal empezó a mostrar signos de estabilidad. De los ocho alumnos que habían resultado heridos, seis ya fueron dados de alta luego de recibir atención en el hospital local, donde se constató que presentaban lesiones superficiales que no requerían internación.
El seguimiento ahora se concentra en los dos casos que habían sido derivados a centros de mayor complejidad. El más delicado es el de un estudiante de 13 años, que inicialmente fue trasladado al Hospital Regional de Rafaela y luego derivado al Hospital de Niños “Dr. Orlando Alassia”, en la ciudad de Santa Fe.

Allí permanece internado en la Unidad de Cuidados Especiales, bajo monitoreo clínico permanente. Según precisaron desde el equipo médico, el paciente se encuentra lúcido, estable y sin necesidad de intervención quirúrgica hasta el momento, aunque continuará bajo observación por la complejidad del cuadro.
El otro alumno derivado, de 15 años, continúa internado en el hospital de Rafaela, en sala general. Su evolución es favorable y las lesiones que presenta son de carácter leve, aunque los médicos mantienen controles para seguir de cerca su recuperación.
En paralelo, en San Cristóbal continúa el acompañamiento a las víctimas y sus familias a través de equipos interdisciplinarios. La asistencia no solo apunta a lo clínico, sino también al impacto emocional que dejó el ataque, en una comunidad que sigue atravesada por la conmoción.