La retención y posterior orden de deportación del activista brasileño Thiago Ávila en el Aeroparque Jorge Newbery generó repercusiones políticas, denuncias de organismos y críticas de dirigentes de izquierda, en un episodio que abrió un nuevo foco de controversia sobre la política migratoria y el posicionamiento internacional del gobierno de Javier Milei.
Ávila, referente internacional del movimiento de solidaridad con Palestina, permaneció varias horas retenido en el aeropuerto porteño y finalmente se le prohibió el ingreso al país, en medio de versiones cruzadas sobre los motivos de la decisión.
Thiago Ávila es un activista socioambiental y político brasileño con proyección internacional. Es coordinador de la llamada Global Sumud Flotilla, una iniciativa que busca llevar ayuda humanitaria a la Franja de Gaza y denunciar el “bloqueo impuesto por Israel”.
Además, integra la denominada Flotilla de la Libertad y ha participado en diversas acciones vinculadas al ecosocialismo, la soberanía alimentaria y campañas de solidaridad internacional. Recientemente estuvo en Cuba, por ejemplo. También se posicionó del lado de Nicolás Maduro cuando ocurrió la ofensiva de Estados Unidos en Venezuela.
Su llegada a la Argentina tenía como objetivo participar del lanzamiento de la delegación local de la flotilla, que prevé partir desde Barcelona el próximo 12 de abril rumbo a Gaza, con la participación de miles de activistas y decenas de embarcaciones.
El episodio ocurrió cuando Ávila arribó al país junto a su esposa y su hija. Según trascendió, las autoridades migratorias permitieron el ingreso de su familia, pero lo retuvieron a él en la zona de control.
Así, el activista fue separado de sus acompañantes y trasladado a una sala de migraciones, donde permaneció durante horas bajo custodia policial.
La esposa de Ávila, Lara Souza, afirmó que le comunicaron la existencia de “una alerta” sobre su pasaporte, mientras que desde el entorno del activista denunciaron que la medida fue “arbitraria” y de carácter político.
Dirigentes y organizaciones vinculadas a la izquierda argentina reaccionaron rápidamente al conocerse la situación.
El legislador porteño Gabriel Solano sostuvo que Ávila fue detenido “bajo falsas acusaciones para frenar el activismo por Palestina” y exigió su inmediata liberación.
Frente a la prohibición de ingreso al país de Thiago Avila por parte del gobierno de @JMilei, acompañamos a su familia y mantuvimos un encuentro con autoridades para garantizar sus derechos e integridad. Esta decisión arbitraria del gobierno, sin precedentes, ataca directamente… pic.twitter.com/EPjfmiXevm
— Daniel "Tano" Catalano (@DanielCatalano_) March 31, 2026
Por su parte, el sindicalista Daniel Catalano cuestionó la prohibición de ingreso y la calificó como una decisión “arbitraria” que, según afirmó, “ataca directamente a las misiones humanitarias”.
En la misma línea, la diputada Myriam Bregman denunció que se trató de una medida sin sustento administrativo y la definió como un “hecho grave de persecución y censura”, señalando que vulneraría derechos constitucionales.
#AHORA Thiago Ávila, coordinador internacional de la Global Sumud Flotilla, se encuentra demorado en Aeroparque bajo la amenaza de ser deportado. Fue separado arbitrariamente de su esposa y su hija. Las propias autoridades reconocen que no existe impedimento administrativo…
— Myriam Bregman (@myriambregman) March 31, 2026
También el dirigente Luis Zamora reclamó que se permita el ingreso del activista y cuestionó la decisión del Gobierno.
¡Libertad inmediata a Thiago Avila! Rechacemos que el gob de Milei lo expulse del país. Avila, es coord. internac. de la Global Sumud Flotilla que prepara un nuevo viaje solidario con Gaza por la continuación del genocidio de Israel allí y vino al país por un día para difundirlo
— Luis Zamora (@luisfzamoraAyL) March 31, 2026
Durante su retención, Ávila publicó un extenso video en su cuenta de Instagram en el que relató su situación y apuntó directamente contra el gobierno argentino.
El activista aseguró que estuvo “cerca de 20 horas” retenido e indicó que las autoridades le informaron que existía una orden de “más alto rango” para impedir su ingreso al país.
En su mensaje, afirmó que su visita tenía como objetivo participar en una conferencia para difundir la misión humanitaria hacia Gaza y denunció que se le impidió expresarse públicamente.
Además, cuestionó duramente al gobierno de Javier Milei, al que calificó como “cómplice” de lo que describió como un “genocidio” en Gaza, y lo acusó de alinearse con Estados Unidos e Israel.
Ávila denunció además que se trató de un intento de censura política y sostuvo que la medida buscó impedir la organización de actividades vinculadas a la causa palestina en el país.
El episodio en Argentina no es un hecho aislado en la trayectoria reciente del activista.
En junio de 2025, Ávila fue interceptado por fuerzas israelíes durante una misión humanitaria hacia Gaza y posteriormente deportado a Brasil.
Más recientemente, en marzo de 2026, también fue retenido en el aeropuerto de Panamá cuando regresaba de una misión vinculada a ayuda internacional, en un episodio que su entorno también calificó como arbitrario.
Estos antecedentes forman parte de un contexto más amplio de tensiones en torno a las acciones internacionales de la flotilla y las campañas pro Palestina.
La Global Sumud Flotilla forma parte de una serie de iniciativas internacionales que buscan desafiar el bloqueo israelí sobre la Franja de Gaza mediante el envío de ayuda humanitaria.
La nueva expedición, prevista para abril, se plantea como una continuidad de la realizada el año pasado, cuando decenas de embarcaciones fueron interceptadas por Israel en el Mediterráneo y cientos de activistas resultaron detenidos.
Desde la delegación argentina del movimiento afirmaron que la deportación de Ávila no frenará las actividades previstas y denunciaron el hecho como una maniobra “antidemocrática” y “proscriptiva”.