Irán condenó formalmente la decisión de la administración de Javier Milei de etiquetar a sus fuerzas armadas como una organización terrorista. La cancillería iraní calificó el acto como un "insulto imperdonable" y advirtió que la medida "daña seriamente" el vínculo diplomático entre ambos países.
La tensión escaló luego de que la Argentina oficializara la inclusión del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) en su registro oficial de terrorismo. Desde Teherán, las autoridades aseguraron que la decisión sitúa al Gobierno argentino como "socio en los crímenes" cometidos por potencias extranjeras en Medio Oriente.
La incorporación al Registro Público de Personas y Entidades vinculadas a Actos de Terrorismo y su Financiamiento (RePeT) habilita el congelamiento inmediato de activos financieros y prohíbe cualquier operación de la organización iraní en territorio argentino.
El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica es una organización militar, política y económica fundada en 1979 tras la Revolución Islámica. Funciona como una fuerza paralela al ejército regular de Irán y tiene presencia en todos los estamentos del Estado, incluyendo bancas en la Asamblea Legislativa.

Esta fuerza es considerada por el Gobierno argentino como un conglomerado que financia y ejecuta actividades ilícitas de carácter transnacional. En otros países, como Estados Unidos y Paraguay, el CGRI ya había sido categorizado de la misma manera anteriormente.
La Oficina del Presidente informó que la medida se fundamenta en investigaciones judiciales que vinculan a esta fuerza con los dos atentados más graves de la historia argentina. El Gobierno sostiene que la decisión busca saldar una "deuda histórica" de más de 30 años con los familiares de las víctimas.
— Oficina del Presidente (@OPRArgentina) April 1, 2026
Según el comunicado oficial, la Argentina busca alinearse nuevamente con la "civilización occidental" y combatir frontalmente a quienes pretenden destruirla. La decisión fue adoptada de forma coordinada entre la Cancillería, el Ministerio de Seguridad, el Ministerio de Justicia y la Secretaría de Inteligencia de Estado.
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán emitió un duro comunicado en el que tildó la acción de "ilegal e injustificada". Las autoridades de ese país afirmaron que la Argentina ha tomado un "enfoque erróneo" bajo la influencia del "régimen sionista" y de los Estados Unidos.
El Ministerio de Exteriores de Irán condena la decisión “ilegal e infundada” de Argentina de acusar a las Fuerzas Armadas iraníes, calificándola de contraria al derecho internacional y alineada con EE.UU. e Israel. Advierte que dañará las relaciones bilaterales. pic.twitter.com/8yNt4nTtSD
— Embajada de Irán en Uruguay (@IRANinURUGUAY) April 1, 2026
Para Teherán, calificar a sus fuerzas armadas como terroristas es un "insulto imperdonable a la nación iraní" que viola el principio de soberanía nacional. Además, aseguraron que el presidente Javier Milei y su canciller, Pablo Quirno, se han colocado en el "lado incorrecto de la historia".

La resolución argentina menciona específicamente dos ataques perpetrados en la Ciudad de Buenos Aires:
El Gobierno nacional sostiene que ambos ataques fueron planificados y ejecutados con la participación directa de altos funcionarios de Irán y operativos de la Guardia Revolucionaria a través de la organización Hezbolá.
Ahmad Vahidi es un exministro de Defensa e Interior de Irán que recientemente fue designado al frente del CGRI. Sobre él pesa una alerta roja de Interpol desde el año 2007 por su presunta participación en el atentado a la AMIA.

El Gobierno argentino remarcó que la presencia de figuras como Vahidi en la cúpula de la Guardia Revolucionaria acredita la conexión directa entre esa fuerza y el accionar terrorista ocurrido en suelo argentino.
La inscripción en el RePeT no es solo una declaración política, sino que activa herramientas legales concretas:
El ministro de Relaciones Exteriores de Israel, Gideon Sa’ar, agradeció públicamente al presidente Javier Milei por la decisión. Calificó a la Argentina como un país a la "vanguardia del mundo libre" por su lucha contra el régimen iraní.

Anteriormente, la administración de Milei ya había declarado como terroristas a otras organizaciones como Hamás, los Hermanos Musulmanes y el Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
La diplomacia iraní advirtió que esta medida "sienta un precedente peligroso" y que acarreará "responsabilidad internacional" para el Gobierno argentino. Según Teherán, la decisión viola la Carta de las Naciones Unidas sobre la no injerencia en asuntos internos de otros estados.

Zahra Ershadi, directora general para las Américas del ministerio iraní, sugirió que el discurso de Milei busca desviar la atención de problemas económicos internos. Por su parte, sectores locales como el exvicepresidente de la DAIA, Waldo Wolff, advirtieron que la amenaza del terrorismo es constante y que el país debe mantener un alineamiento firme en defensa del "mundo libre".
Durante su reciente visita a la Universidad Yeshiva en Nueva York el 9 de marzo, el presidente Javier Milei ratificó su postura ante el conflicto en Medio Oriente con la frase: "Vamos a ganar". En dicha exposición, el mandatario se autodefinió como "el presidente más sionista del mundo" y destacó que su gestión mantiene una "alianza estratégica" inquebrantable con los Estados Unidos e Israel, a quienes considera sus principales socios internacionales en la defensa de los valores de la libertad.
🇦🇷🇮🇷 | Javier Milei aseguró que Irán es “enemigo” de Argentina y no dudó en afirmar: “Vamos a ganar la guerra”, durante su discurso en la Universidad Judía Yeshiva, en Nueva York.
— Alerta Mundial (@AlertaMundoNews) March 9, 2026
Además, ratificó la alianza estratégica de Argentina con Estados Unidos e Israel en medio de la… pic.twitter.com/XNXW6cOzH1
El jefe de Estado justificó este alineamiento geopolítico al recordar que la Argentina fue blanco de dos ataques terroristas en el pasado, lo que motiva su decisión de declarar a Irán públicamente como un "enemigo". En su discurso, Milei sostuvo que el país debe pararse "en el lugar correcto de la historia" y descartó una posición de neutralidad, argumentando que el terrorismo internacional debe ser combatido de manera frontal para proteger a la civilización occidental.
Esta tensión diplomática registra antecedentes cercanos: en enero de 2026, el Gobierno ya había declarado como terrorista a la Fuerza Quds, un brazo de élite de la Guardia Revolucionaria. En aquel momento, Teherán ya había lanzado una dura advertencia asegurando que el discurso oficial buscaba "desviar la atención pública de los fracasos económicos" y advirtió que las posturas del mandatario argentino acarrearían "responsabilidad internacional" por violar los principios de la Carta de las Naciones Unidas.