El gobierno bonaerense dio un paso clave para avanzar con el tramo final del Plan Maestro del Río Salado, una de las obras hidráulicas más relevantes para el interior productivo. La iniciativa apunta a mejorar el escurrimiento del agua en una de las zonas más afectadas por las inundaciones.
Se trata de un proyecto largamente esperado por productores y municipios de la región, que en los últimos años enfrentaron tanto excesos hídricos como períodos de sequía. En ese marco, la reactivación del plan vuelve a instalar expectativas sobre su impacto estructural en la producción agropecuaria.
La obra demandará una inversión estimada en USD 138 millones, con financiamiento mixto: un préstamo del Banco Europeo de Inversiones (BEI) por USD 110 millones y aportes del Tesoro provincial. Además, forma parte de una estrategia más amplia de la Provincia para sostener la infraestructura en el interior en medio de tensiones con la Nación por la obra pública.
En ese contexto, el proceso licitatorio ya tiene un hito concreto: la apertura de sobres para las etapas 1 y 2 del Tramo V fue fijada para el 26 de abril, fecha que marcará el inicio formal de la definición de adjudicatarios.
El llamado a licitación había sido formalizado a comienzos de enero, en el marco de una reunión entre funcionarios provinciales, intendentes y representantes del campo, donde se presentó el alcance de las obras y se buscó alinear expectativas con los actores productivos.
El acto de apertura de sobres se realizará en la sede del ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos de la provincia de Buenos Aires y se prevé una fuerte presencia institucional y política
En los últimos días, además, se realizó un encuentro en Mechita, localidad que depende del municipio de Alberti, con participación de empresas interesadas, concejales y funcionarios municipales. La reunión funcionó como instancia previa a la apertura de sobres y evidenció el interés que genera el proyecto tanto en el sector privado como en la dirigencia local.
Reunión en Alberti antes de la apertura de sobres El Tramo V constituye el segmento final del Plan Maestro Integral de la cuenca del Río Salado y se extiende a lo largo de 95,38 kilómetros, desde el Canal del Este de la laguna de Bragado hasta la descarga de la laguna El Carpincho, en Junín.
Las etapas 1 y 2 -sobre las que se avanzará en esta licitación- abarcan 60,26 kilómetros y atraviesan los municipios de Alberti, Bragado y Chacabuco. En ese sector se planificó la reconstrucción de siete puentes, cinco viales y dos ferroviarios, además de la adecuación del cauce del río.
Entre las intervenciones previstas se incluyen el puente Cardales, los viales Warnes–Seguí, Las Rosas (RP 42), Estancia La Noria e Irala–Coliqueo, junto con los pasos ferroviarios correspondientes.
El objetivo central es mejorar la capacidad de conducción del río mediante tareas de ensanche, profundización y dragado, lo que permitirá optimizar el escurrimiento del agua en períodos de crecida.
Uno de los datos centrales del proyecto es su impacto sobre la producción: se estima que las obras permitirán recuperar cerca de 400.000 hectáreas productivas, muchas de ellas hoy afectadas por anegamientos recurrentes.
El diseño también contempla la gestión ambiental de la cuenca, con el objetivo de preservar los humedales existentes y garantizar su funcionamiento dentro del sistema hídrico.
Las tareas incluyen la ampliación de la sección del río y la construcción de recintos laterales que absorberán excedentes hídricos durante eventos extremos, una estrategia clave para reducir inundaciones y estabilizar el sistema.
El Plan Maestro del Río Salado entra en un momento decisivo El Tramo V es la pieza final del Plan Maestro Integral de la cuenca del Río Salado, considerado la obra hidráulica más emblemática de la provincia de Buenos Aires.
La cuenca abarca 531 kilómetros, con una superficie de 170.000 km² y una extensión de 17 millones de hectáreas -equivalente a toda la provincia de Córdoba-, alcanzando a 59 municipios y más de 1,5 millones de habitantes.
Entre sus objetivos principales se destacan la reducción del impacto de inundaciones y sequías, la mejora de la productividad agropecuaria y la protección ambiental del territorio.
Según datos sacados a relucir por la gestión de Axel Kicillof, una vez finalizado el Tramo V, el 45% del plan habrá sido ejecutado durante la actual gestión provincial, con un total de 8 millones de hectáreas recuperadas para la producción.
El avance del Tramo V se da en paralelo con la ejecución del Tramo IV, que depende del gobierno nacional y que estuvo paralizado durante casi dos años tras el freno a la obra pública.
Si bien los trabajos se retomaron hacia fines de 2025, el vínculo entre ambas etapas generó debate en torno a los tiempos de ejecución y la necesidad de coordinación.
Desde el sector agropecuario, el presidente del Consejo Asesor del Plan Maestro y referente de CARBAP, Carlos Larrañaga, ya había advertido ante Newsdigitales a comienzos de año que ambas obras deben desarrollarse de manera sincronizada para evitar demoras estructurales.
“El avance de cada tramo tiene que estar articulado. Si se condiciona el inicio de uno a la finalización total del otro, el plan se vuelve inviable en términos de tiempo”, sostuvo en ese momento.
De acuerdo con esas estimaciones, el Tramo IV demandaría alrededor de un año para completarse, mientras que el Tramo V tendría un plazo cercano a los dos años.
En ese marco y en el marco de la última Expoagro, el gobierno nacional fijó como horizonte febrero de 2027 para la finalización total de las obras en la cuenca del Río Salado, un objetivo que ahora comienza a tomar forma con la inminente apertura de sobres para su tramo final.