03/04/2026 - Edición Nº1151

Internacionales

Reconfiguración productiva

México crece por nearshoring, pero un dato clave todavía preocupa

02/04/2026 | El repunte económico confirma el efecto del nearshoring, aunque revela fragilidades que pueden frenar su consolidación.



El cierre de 2025 dejó una señal clara en México: la economía logró superar previsiones y sostener el crecimiento en un contexto internacional todavía incierto. El avance del 0,9 % trimestral en el cuarto trimestre no solo corrigió al alza las estimaciones previas, sino que también mostró que el país mantiene una capacidad relevante de adaptación. Sin embargo, el dato no debe leerse como un cambio estructural definitivo, sino como parte de una dinámica más amplia que viene reconfigurando la economía global.

Detrás de ese resultado aparece un fenómeno clave: la reorganización de las cadenas de suministro hacia mercados más cercanos a Estados Unidos. Este proceso, conocido como nearshoring, se convirtió en uno de los principales motores del desempeño reciente de México. La combinación de cercanía geográfica, tratados comerciales y costos competitivos posicionó al país como un destino atractivo para la relocalización industrial, especialmente en sectores como manufactura y logística.

México 


México es un país entre los Estados Unidos y América Central, conocido por las playas en el Pacífico y el golfo de México, y su diverso paisaje de montañas, desiertos y selvas.

Motor externo y dependencia

El crecimiento observado en el cuarto trimestre no puede entenderse sin ese contexto internacional. La mejora en manufactura, construcción y servicios refleja directamente la expansión de inversiones vinculadas al nearshoring. No obstante, esta misma dinámica introduce una dependencia estructural: la economía mexicana sigue atada al ciclo de Estados Unidos, lo que limita su autonomía en escenarios de desaceleración externa.

Además, el patrón de crecimiento evidencia una distribución desigual. Mientras los servicios y ciertas ramas industriales avanzaron con mayor dinamismo, otros sectores mostraron rezagos persistentes. Esto refuerza una lectura crítica: el impulso actual no es homogéneo ni garantiza una expansión sostenida. En términos prácticos, el nearshoring está generando crecimiento, pero todavía no logra transformar de manera integral la estructura productiva del país.


México crece por nearshoring, pero su dependencia externa sigue intacta.

Límites del modelo

Las restricciones internas comienzan a delinear el techo de este proceso. Problemas como la informalidad laboral, la debilidad institucional y la falta de infraestructura suficiente condicionan la capacidad de absorber inversiones a gran escala. A esto se suma la presión de factores externos, como la revisión del acuerdo comercial con Estados Unidos y la incertidumbre política, que pueden alterar las decisiones de inversión en el corto plazo.


El crecimiento de 2025 confirma el nearshoring, pero no resuelve debilidades.

En este escenario, el crecimiento reciente de México debe interpretarse con cautela. El nearshoring ofrece una oportunidad estratégica, pero no asegura por sí solo un desarrollo sostenido. Sin reformas estructurales que acompañen el proceso, el país corre el riesgo de consolidar un modelo dependiente y parcial, donde el crecimiento existe, pero no logra traducirse en una transformación económica profunda y duradera.