03/04/2026 - Edición Nº1151

Sociedad


Crónica de una noche trágica

La Plata, 13 años después: lo que aún no se resolvió sobre la tragedia de 2013

03/04/2026 | La tormenta del 2 y 3 de abril de 2013 dejó 89 muertos y una ciudad marcada para siempre.



No fue una lluvia más, en pocas horas, la ciudad quedó sumergida bajo un fenómeno climático extremo que descargó más de 400 milímetros de agua y transformó calles en ríos y casas en trampas mortales. Sin luz, sin información y sin asistencia inmediata, miles de vecinos quedaron atrapados en una noche que todavía hoy es sinónimo de horror.

El temporal comenzó durante la tarde y se intensificó hacia la noche. En cuestión de minutos, el agua ingresó a las viviendas, alcanzando en muchos casos más de un metro y medio de altura. Barrios enteros como Tolosa, Villa Elvira y Los Hornos quedaron completamente anegados, mientras el casco urbano colapsaba.

El corte de energía eléctrica agravó la situación: la oscuridad total impidió dimensionar el peligro y dificultó cualquier intento de evacuación. Muchos vecinos subieron a techos, árboles o muebles para sobrevivir, mientras otros quedaron atrapados en sus casas sin posibilidad de escapar.

Los muertos: cifras, polémica y sospechas

El saldo oficial, establecido por la Justicia, fue de 89 víctimas fatales, aunque desde el primer momento existieron dudas sobre ese número.

En los días posteriores, el gobierno provincial encabezado por Daniel Scioli informó inicialmente una cifra menor —alrededor de 50 fallecidos—, lo que desató críticas y sospechas de subregistro. Con el tiempo, investigaciones judiciales y administrativas ampliaron el número oficial a 89 víctimas fatales, pero nunca lograron cerrar la polémica.

Familiares de víctimas, organizaciones y periodistas sostienen hasta hoy que la cifra real podría haber sido mayor, en medio de denuncias por irregularidades en la contabilización de los fallecidos.

Bruera, Scioli y la respuesta política

La tragedia dejó en el centro de la escena al entonces intendente Pablo Bruera y al gobernador Daniel Scioli, cuestionados por la falta de prevención, la ausencia de obras hidráulicas y la deficiente respuesta durante la emergencia.

Uno de los episodios más recordados fue el escándalo de Bruera, quien publicó en redes sociales que estaba recorriendo zonas afectadas cuando en realidad se encontraba fuera del país. El hecho profundizó la indignación social en medio del desastre.

Desde la Provincia, Scioli calificó el fenómeno como un “diluvio sin precedentes”, mientras se sucedían las críticas por la falta de alertas y coordinación. La ausencia de un plan de contingencia efectivo quedó en evidencia en las horas más críticas.

Responsabilidades y causas judiciales

A pesar de la magnitud del desastre, las investigaciones judiciales avanzaron lentamente. Con el paso de los años, solo un funcionario menor fue condenado, mientras que las máximas autoridades políticas no enfrentaron juicios penales.

Las causas apuntaron a múltiples factores: falta de obras, crecimiento urbano descontrolado, ocupación de zonas inundables y ausencia de gestión del riesgo. Informes técnicos incluso habían advertido previamente sobre la vulnerabilidad de la ciudad ante lluvias intensas.

Sin embargo, las responsabilidades estructurales nunca derivaron en sanciones proporcionales al daño causado, lo que alimentó el reclamo de justicia de familiares y sobrevivientes.

La herida que sigue abierta

La inundación del 2 y 3 de abril no solo dejó pérdidas humanas y materiales millonarias, sino también una marca imborrable en la memoria colectiva. Más de 70 mil viviendas afectadas, miles de evacuados y una ciudad que tardó años en recomponerse.

Cada nueva tormenta revive el miedo. Cada aniversario, el reclamo. Porque más allá del fenómeno climático, lo ocurrido en La Plata sigue siendo interpretado por amplios sectores como una tragedia evitable, atravesada por errores humanos, desidia política y falta de planificación.

A más de una década, la pregunta sigue flotando como aquel agua que lo cubrió todo: qué pasó esa noche… y por qué nadie respondió como debía.