El caso empezó como una desaparición inquietante en un barrio del oeste del conurbano y terminó con un hallazgo que estremeció a los investigadores. El cuerpo de Roberto Aleruzzo, un músico de 58 años conocido como “Tito” y también por su nombre artístico Mike Dee, fue encontrado enterrado en el patio de su propia casa en Morón.
El descubrimiento se produjo en una vivienda ubicada sobre la calle Ángel Pache al 100, donde efectivos policiales detectaron que el cadáver había sido arrojado dentro de un pozo ciego. Según constataron en el lugar, el sitio había sido cubierto con escombros y hasta con una heladera, en un intento evidente por ocultar el crimen.
Aleruzzo estaba desaparecido desde el martes, cuando vecinos lo vieron por última vez. Su entorno lo identificaba como un referente del hip hop barrial, con años dedicados a la música y presentaciones junto a su banda “La Bola Contraataca”, con la que incluso había tenido apariciones televisivas.

De acuerdo con los primeros indicios recolectados en la escena, el hombre habría mantenido una discusión con otra persona poco antes de su muerte. Los investigadores buscan determinar si cayó accidentalmente al pozo o si fue empujado en el marco de una agresión, una línea que por estas horas es analizada por los peritos.
La causa quedó en manos del fiscal Claudio Oviedo, titular de la UFI Nº5 de Morón, quien se presentó en el lugar y ordenó avanzar con distintas medidas para reconstruir las últimas horas de la víctima. En ese marco, ya hay un detenido acusado de haber participado en el hecho y un segundo sospechoso permanece prófugo.
Mientras tanto, la investigación se mueve entre distintas hipótesis. Una de ellas apunta a un posible conflicto vinculado con la propiedad donde vivía Aleruzzo, mientras que otra línea no descarta un trasfondo relacionado con consumos problemáticos.
En medio de la conmoción, su esposa, Aldana Mariela Barrios, recordó que la última vez que lo vio fue el día de su cumpleaños y expresó su incredulidad ante lo ocurrido. Según relató, toda la vida de Aleruzzo había estado atravesada por la música, con años dedicados a grabar y presentarse en el circuito del hip hop.
El caso sigue en plena etapa de investigación, con peritajes en curso y la búsqueda del prófugo como prioridad para los investigadores, en un expediente que combina un crimen violento, un intento de ocultamiento y un trasfondo aún por esclarecer.