Sterling K. Brown, el protagonista de éxitos como This Is Us, compartió su visión sobre la transformación de la industria televisiva y el porqué de las temporadas cortas en la era del streaming. En el marco del éxito de su drama de ciencia ficción Paradise para Disney+, el actor analizó las diferencias fundamentales entre el modelo de negocios de la televisión abierta tradicional y las plataformas digitales, explicando que la cantidad de episodios ya no es el factor determinante para el éxito financiero.
Según Brown, la clave reside en la fuente de ingresos de cada medio. Mientras que las cadenas de televisión abierta dependen de los anunciantes, los servicios de streaming y el cable premium se rigen por el volumen de suscriptores. "Las cadenas y el streaming no ganan dinero con más episodios, pero la televisión abierta sí. La televisión abierta se trata de los anunciantes", señaló el actor, aclarando que, en el modelo antiguo, tener más contenido permitía emitir más publicidad y, por ende, generar mayores ganancias directas.

En cambio, para las plataformas que operan bajo suscripción, el objetivo no es retener al espectador durante 22 capítulos, sino atraerlo con novedades constantes. Brown sostiene que producir temporadas extensas no garantiza necesariamente la llegada de nuevos clientes. "Se trata de cuántas series nuevas tenés que hagan que la gente quiera suscribirse a tu plataforma. Así que, si hicieran más episodios, no necesariamente conseguirían nuevos suscriptores", explicó.
El actor profundizó en la psicología del consumidor actual, señalando que las empresas prefieren invertir en proyectos que generen impacto inmediato y curiosidad. Según sus palabras, las plataformas buscan constantemente algo "nuevo y brillante" que provoque un deseo instantáneo de consumo. Para los ejecutivos, es mucho más rentable lanzar una serie impactante de ocho o diez episodios que construir una temporada larga, ya que el estreno de un nuevo título es lo que realmente impulsa el crecimiento de la base de usuarios.

Finalmente, Brown planteó que este cambio en la estructura narrativa de las series es prácticamente irreversible, a menos que ocurra un movimiento masivo por parte de la audiencia. "La única forma en que esto podría cambiar es si los fans realmente dejan de suscribirse y exigen que estas plataformas hagan temporadas más largas, pero no creo que eso vaya a suceder", concluyó con honestidad.