12/04/2026 - Edición Nº1160

Internacionales

Orden económico

Warren G. Harding y la receta que cambió la economía de Estados Unidos

06/04/2026 | Tras la guerra, su enfoque promercado estabilizó la economía y sentó bases del crecimiento de los años 20.



La llegada de Warren G. Harding a la presidencia en 1921 representó un cambio estratégico en la dirección de Estados Unidos. Tras años de guerra, intervención estatal y tensiones internacionales, su propuesta de “volver a la normalidad” no fue solo un eslogan político, sino una redefinición del rol del Estado. Harding impulsó un enfoque orientado a la estabilidad, la reducción de la carga fiscal y el fortalecimiento del sector privado como motor del crecimiento.

El contexto era determinante. La economía estadounidense salía de un período de ajustes complejos tras la Primera Guerra Mundial, con inflación, desempleo y desorganización productiva. En ese escenario, la política proempresa de Harding ofreció previsibilidad. Su administración promovió condiciones favorables para la inversión, reduciendo la presión regulatoria y apostando a que el dinamismo del mercado generara recuperación.

Estados Unidos 


Estados Unidos es un país de 50 estados que ocupa una extensa franja de América del Norte, con Alaska en el noroeste y Hawái que extiende la presencia del país en el océano Pacífico.

Reactivación y confianza empresarial

Uno de los pilares de su gobierno fue la reducción de impuestos, especialmente sobre ingresos y corporaciones. Esta medida buscó liberar capital para la inversión y estimular la actividad económica. El resultado fue una mejora progresiva en indicadores clave, con señales de recuperación que sentaron las bases para el crecimiento sostenido de la década.

A su vez, Harding impulsó una administración más eficiente, reduciendo el tamaño del Estado en áreas donde consideraba que la intervención era innecesaria. Este enfoque permitió consolidar un entorno donde el sector privado recuperó protagonismo, favoreciendo la expansión industrial y el desarrollo de nuevos mercados.


Menos Estado y más mercado marcaron la recuperación económica en los años 20.

Aislacionismo estratégico y crecimiento interno

En política exterior, su decisión de alejarse de compromisos internacionales amplios, como la Sociedad de Naciones, permitió concentrar recursos y atención en la economía doméstica. Este aislacionismo no implicó pasividad, sino una estrategia de priorización que buscó fortalecer la base interna del país.


Su gestión fortaleció la inversión privada y reactivó el crecimiento en EE.UU.

Aunque su gobierno estuvo marcado por controversias en su entorno político, el legado económico de Harding se vincula con la recuperación de la confianza empresarial y la consolidación de un modelo promercado. Su administración contribuyó a estabilizar el país en un momento crítico y a preparar el terreno para una etapa de expansión que definiría a Estados Unidos en los años siguientes.