Dos intervenciones casi en simultáneo, en distintos puntos de la Ciudad, dejaron al descubierto una modalidad que los investigadores ya tenían bajo la lupa: delincuentes que acceden a departamentos trepando por balcones y fachadas. En ese marco, la Policía de la Ciudad de Buenos Aires detuvo a cuatro sospechosos —dos chilenos, un colombiano y un ecuatoriano— señalados como integrantes de una banda de “escaladores”.
El primero de los procedimientos se realizó en el barrio de Liniers, cerca de la medianoche, a partir de un alerta por movimientos sospechosos en la vía pública. Al llegar, los efectivos identificaron a un hombre que fue señalado como “campana”, es decir, quien cumple la función de vigilar el entorno mientras se comete el robo. En su poder tenía un celular y herramientas.
La escena se completó con la fuga de otro sospechoso que intentó escapar a pie, descartó una mochila y logró subirse a un vehículo. La persecución terminó cuando el auto chocó contra un árbol. Aunque intentaron continuar la huida corriendo, uno de los implicados fue detenido a pocas cuadras. En ese operativo quedaron apresados un colombiano de 35 años y un ecuatoriano de 27.

En el vehículo y en los elementos abandonados se secuestraron herramientas típicas de este tipo de modalidad, además de dinero en efectivo, celulares y distintos objetos que ahora serán analizados en la causa.
El segundo episodio ocurrió minutos antes, en Villa Crespo, también a partir de un llamado por un robo en curso. Cuando los policías llegaron al lugar, observaron a un sospechoso que escapaba y fue reducido a los pocos metros. Al mismo tiempo, detectaron a otro hombre descendiendo por los balcones del edificio, una maniobra que refuerza la hipótesis de la modalidad de escalamiento.
Ambos fueron detenidos en el lugar. A partir de las cámaras de seguridad, los investigadores establecieron que habían llegado en una camioneta que estaba estacionada en las inmediaciones. El vehículo presentaba un dato clave: tenía pedido de secuestro en una causa por robo agravado.
En este caso, los detenidos fueron dos ciudadanos chilenos, de 18 y 23 años. En el edificio no se registraron accesos forzados, aunque sí se encontraron herramientas, lo que coincide con la forma de ingreso que utilizan este tipo de bandas.
Los cuatro sospechosos quedaron a disposición de la Justicia, acusados de integrar una estructura que operaba con roles definidos y que utilizaba el escalamiento como principal método para ingresar a las viviendas.