En una semana que encontró al oficialismo a la defensiva, tras conocerse los múltiples funcionarios que accedieron a créditos del Banco Nación, hubo también muchas novedades en materia económica. Para empezar la semana, hay cuatro datos que es necesario tener en cuenta.
El CEO de YPF, Horacio Marín, anunció que, por 45 días, la compañía decidió congelar el precio de los combustibles en el surtidor.
Si bien se negó a hablar de precios fijos, subsidios, o congelamiento o “control de precios” definiéndolo como un “buffer” de precios (“amortiguador”), en la práctica se trata de un congelamiento.
La medida llega a un mes de iniciada la guerra, luego de que el precio de la nafta en surtidor promedió una suba de 12,3% respecto a febrero. El 28 de marzo, la súper trepó a $2.097 en el GBA, según el economista Fernando Marull.

YPF decidió ahora realizar un “acuerdo con la gente”: la empresa va a mantener los precios estables durante 45 días, pero luego, cuando se estabilice el precio internacional del petróleo, el consumidor “va a tener que ayudar” para recuperar lo perdido.
Es decir, YPF no le cobrará de más a los consumidores hoy, y lo compensará cobrando más en el futuro.
El Gobierno confirmó esta semana el aumento de jubilaciones y asignaciones: un 2,9% en abril. A su vez, mantuvo el congelamiento del bono para jubilados de la mínima en $70.000, así como el monto de la beca Progresar en $35.000.
La AUH será en el cuarto mes del año de $136.666. Por su parte, la Asignación Universal por Hijo con Discapacidad asciende a $445.003.
Respecto a la asignación por hijo de trabajadores registrados, para ingresos del grupo familiar de hasta $1.058.088 o monotributistas categoría “A”, el monto de la asignación es de $68.341.

A su vez, la jubilación mínima con bono aumentará unos $10.000, hasta alcanzar los $450.319.31.
De haberse actualizado el bono con el mismo criterio del haber, debería ser en abril de $198.015. La diferencia es contundente: cada jubilado deja de percibir $128.015 por mes respecto de lo que le correspondería si el bono no estuviera congelado.
Respecto al Progresar, la beca acumula una caída de 55,3% en la capacidad de compra en relación a noviembre de 2023. Para retomar ese nivel, el Progresar debiera ubicarse en marzo en $78.380, más del doble de lo establecido por Milei.
El Progresar no sólo ajustó su presupuesto a través del monto mensual de la beca sino restringiendo el acceso y reduciendo el número de beneficiarios: en 2026 sólo se asistirá a 1 de cada 3 estudiantes que se acompañaba en 2023.

Según el INDEC, la pobreza alcanzó al 28,2% de la población, lo que implica una baja de 9,9 puntos porcentuales en un año y de 3,4 puntos en relación al semestre anterior.
En paralelo, la indigencia también retrocedió: se ubicó en 6,3% de las personas, con una mejora tanto interanual como semestral.

El dato fue celebrado por el Gobierno. “La pobreza es la más baja en más de 7 años”, destacó el ministro de Economía, Luis Caputo, mientras que el presidente Javier Milei reforzó el mensaje en redes.
Muchos analistas, sin embargo, cuestionan la veracidad del dato, por un lado, por cómo se miden los ingresos, pero también por el lado de las canastas con que se miden la indigencia y la pobreza.
En el caso de los ingresos, cabe recordar que el INDEC mide la pobreza en base a los ingresos declarados por los hogares en una encuesta. Es decir, no toma ingresos efectivos verificados, sino lo que las familias reportan.
En ese marco, durante la segunda mitad de 2025, los ingresos declarados crecieron 18,3% pero esa dinámica no coincide con la evolución de los ingresos formales que muestran otras fuentes.
Por otro lado, la canasta básica total con la que se mide la pobreza subestima los gastos no alimentarios, que fueron los que más crecieron en los últimos años, traccionando a la baja la línea de pobreza.
La recaudación tributaria de ARCA se redujo interanualmente 4,5% en términos reales (es decir, descontando el factor inflación), si consideramos una inflación en marzo de 3%.
Es el octavo mes consecutivo de caída interanual luego de agosto (-2,3%), septiembre (-8,8%), octubre (-3,7%), noviembre (-8,9%), diciembre (-3,4%), enero (-7,9%) y febrero (-9,8%), condicionando el orden fiscal y el objetivo de superávit estricto que sostiene el Gobierno.
Todos los tributos cayeron menos el Impuesto a los Combustibles (+35,3%) y el Impuesto al Cheque (+4,7%).

Ello redunda en que las provincias argentinas recibieron, en concepto de coparticipación y leyes complementarias, 4,3% menos de recursos que en marzo de 2025.
Resulta la tercer baja interanual consecutiva, y acumula en el primer trimestre una retracción del 6,4%. De acuerdo con las estimaciones de la consultora Politikon Chaco, las provincias dejaron de recibir $1,15 billones a precios actuales.