La alegría por volver a un Mundial después de 52 años en la República Democrática del Congo se transformó en un escándalo diplomático y deportivo sin precedentes.
La selección logró una hazaña histórica al vencer a Jamaica en México y asegurar su pasaje a la Copa Mundial de la FIFA 2026, donde integrará el Grupo K junto a Colombia, Portugal y Uzbekistán.
Sin embargo, lo que debió ser un festejo masivo y popular terminó desencadenando la furia de clubes europeos, que ya iniciaron actuaciones ante la FIFA por no usar a sus jugadores.
Este fin de semana, la Ligue 1 ofrece uno de sus partidos más atractivos: el Derbi del Norte entre Lille y Lens. Pero ambos equipos sufrirán bajas de peso por un motivo insólito.
Los defensores congoleños Chancel Mbemba (Lille) y Arthur Masuaku (Lens) no regresaron a sus clubes porque fueron "retenidos" por orden del presidente de su país, Félix Tshisekedi, para asistir a una ceremonia oficial de festejo en Kinshasa.

La noticia, revelada por el diario francés L'Equipe, cayó como una bomba en las oficinas del Lille. La Federación Congoleña de Fútbol envió un breve comunicado informando la decisión unilateral de retener a los jugadores hasta el lunes, violando flagrantemente las normativas internacionales que obligan a liberar a los futbolistas 48 horas después del partido de selecciones
Olivier Létang, presidente del LOSC Lille, no ocultó su indignación y confirmó que el caso ya fue elevado a las máximas autoridades del fútbol mundial. "La Federación ha decidido bloquear a los jugadores a pesar de que el reglamento de la FIFA es claro. El jugador debería haber estado en Lille el jueves por la tarde", declaró enfurecido.
El directivo advirtió sobre el riesgo que esto representa para los equipos que abonan los salarios: "El caso ya está en manos del Comité Disciplinario de la FIFA porque esto sienta un precedente muy peligroso para todos los clubes. Los organismos rectores son muy sensibles a esto y ya han escrito a la federación congoleña".
La controversia suma un capítulo extra por la disparidad en el trato hacia los propios jugadores de la selección. Mientras Mbemba (capitán de los "Leopardos") y Masuaku se quedaron en África para los homenajes presidenciales, otro jugador congoleño del Lille, Ngal’ayel Mukau, sí fue autorizado a volver a Francia el mismo martes tras la victoria en México, y estará disponible para el clásico.
Esta situación obviamente generó malestar en el Lens, que pierde a Masuaku para un duelo vital, mientras ve cómo el rival recupera a una de sus piezas.

El impacto de la clasificación en la República Democrática del Congo (país que no jugaba un Mundial desde Alemania 1974, cuando compitió bajo el nombre de Zaire) ha sido total. El gobierno llegó a declarar un día no laboral para celebrar.
Herita Ilunga, exjugador del Saint-Étienne, dijo que "Muy pocos sectores pueden justificar la declaración de un día libre, pero el fútbol lo ha hecho. Es el único que impacta y une a toda la nación". Sin embargo, exigió que esta euforia se traduzca en recursos reales para el desarrollo deportivo a largo plazo.