El glamour y la velocidad de la Fórmula 1 no solo se reflejan en la pista, sino también en las impactantes cifras económicas que manejan sus protagonistas.
En un momento de pausa en el calendario tras las cancelaciones de Bahréin y Arabia Saudita, un informe del analista Marc Limacher para BusinessBookGP 2026 reveló los salarios que perciben los 11 jefes de equipo, dejando al descubierto una brecha salarial abismal entre la élite y la media de la parrilla.
El listado, que causó revuelo en el paddock, mostró a Flavio Briatore, asesor ejecutivo de Alpine, ubicado en la parte baja de la tabla. El experimentado empresario italiano percibe 2.5 millones de euros por temporada, un monto idéntico al que gana Ayao Komatsu de Haas y apenas superior a los 2 millones de euros de Graeme Lowdon de Cadillac. Steve Nielsen, el otro jefe que tiene Alpine, gana aún menos: 800.000 euros anuales.
La lista de los mejor pagados en la F1 la encabeza, sin discusión, Adrian Newey. El genio de la ingeniería, ahora en Aston Martin, cobra la impresionante cifra de 37 millones de euros, superando incluso a muchos pilotos y dejando en claro su valor estratégico para cualquier escudería.

Wolff y Brown, aunque no son los directores de equipo en pista, tienen roles ejecutivos más amplios que abarcan la gestión de toda la estructura de sus respectivas marcas en otras categorías, lo que justifica sus elevados ingresos. Además, parte de sus fortunas provienen de participaciones accionarias en sus equipos, elevando aún más sus beneficios.
Las cifras, que no incluyen las primas por resultados y otros bonos, revelan la intensa batalla económica que también se libra fuera de la pista. Briatore, que recientemente expresó su deseo de que Alpine esté "más cerca" de Mercedes en rendimiento, tiene un salario que lo ubica entre los más modestos, al menos en este selecto grupo de líderes de la Fórmula 1.