En un contexto de fuerte desgaste político, Javier Milei encabezará hoy una reunión de Gabinete en Casa Rosada con el objetivo de exhibir cohesión interna y dejar atrás el impacto del caso que involucra a Manuel Adorni.
El encuentro, previsto para las 12 del mediodía, contará con la presencia de la mayoría de los ministros y del propio jefe de Gabinete, en una señal clara de respaldo por parte del Presidente.
La convocatoria llega en un momento delicado, donde la agenda del Gobierno quedó atravesada por las polémicas y denuncias que rodean a uno de sus funcionarios clave.
La figura de Adorni se convirtió en el principal foco de conflicto para el oficialismo en las últimas semanas. Las denuncias por la compra de propiedades, los viajes en aviones privados y el uso del avión oficial generaron un fuerte impacto político y mediático.
Entre los cuestionamientos más resonantes se encuentran la adquisición de un departamento en Caballito y una casa en un country de Exaltación de la Cruz, además de vuelos a Punta del Este y un viaje a Nueva York acompañado por su esposa.

Estos episodios no solo afectaron la imagen del funcionario, sino que también condicionaron la estrategia del Gobierno.
A pesar del escenario adverso, Milei decidió sostener a su jefe de Gabinete. Tanto el Presidente como la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, le ratificaron su apoyo en los últimos días. Incluso, el miércoles pasado ambos mantuvieron un encuentro en la residencia de Olivos, donde se reafirmó esa decisión política.

La presencia de Adorni en la reunión de Gabinete será interpretada como una nueva señal de respaldo, aunque el debate interno sobre su continuidad sigue latente.
El oficialismo buscará aprovechar la semana para retomar la iniciativa política, especialmente a través de una agenda legislativa activa en el Congreso.
En ese sentido, se prevé una serie de debates y proyectos que apuntan a desplazar el foco de las polémicas y volver a instalar temas propios del Gobierno.
Sin embargo, los intentos previos de “dar vuelta la página” no lograron consolidarse, en gran parte por la aparición constante de nueva información sobre el caso Adorni.
En los últimos días, el Gobierno ensayó gestos para mostrar normalidad institucional. Uno de ellos fue la presencia de Adorni junto a Milei en el acto en Retiro por los caídos en Malvinas, una imagen que buscó transmitir continuidad y respaldo. No obstante, el impacto de las denuncias sigue vigente y condiciona la narrativa oficial.

La reunión del lunes se inscribe en esa estrategia de recomposición, donde la imagen de unidad aparece como un elemento central.
La última reunión de Gabinete se había realizado el 24 de febrero, en un contexto menos convulsionado que el actual. Desde entonces, el escenario cambió de manera significativa y obligó al Ejecutivo a reconfigurar su estrategia.
El encuentro de este lunes no solo será una instancia de coordinación interna, sino también un mensaje político hacia afuera.
Con una agenda cargada y bajo presión, el Gobierno enfrenta días decisivos para recuperar el control del escenario. La capacidad de ordenar el frente interno y dejar atrás las controversias marcará el rumbo de una gestión que busca volver a enfocarse en sus objetivos centrales, en medio de un clima cada vez más exigente.
ND