El mundo del periodismo deportivo está repleto de anécdotas, pero pocas tan singulares y cargadas de generosidad como la que protagonizó Lionel Messi en la Copa América de Venezuela 2007.
El reconocido periodista deportivo Tití Fernández, fue salvado por "La Pulga". En sus comienzos con la selección argentina, le garantizó la continuidad laboral con un gesto que hoy, casi dos décadas después, sigue recordando con cariño y humor.
La historia, que Tití apodó "La gaseosa de Messi", ocurrió un sábado en el que Argentina no jugaba, pero la agenda televisiva exigía contenidos. El periodista tenía pactadas entrevistas clave con Carlos Tevez y Esteban Cambiasso en el estudio montado en el hotel de la Selección. Sin embargo, un imprevisto puso en riesgo toda su planificación.
Tití había arreglado grabar las notas con los jugadores después del almuerzo, con una logística bien organizada para cubrir las transmisiones del día. Pero una invitación a jugar al golf en otro punto de la ciudad lo llevó a un embotellamiento infernal en la autopista. Los minutos pasaban, los productores lo llamaban sin cesar y el estrés aumentaba.

Cuando finalmente llegó al hotel, una hora y media tarde, Tevez y Cambiasso ya se habían ido a descansar a sus habitaciones. La furia de los productores no se hizo esperar. La discusión en el lobby fue tan acalorada que Tití, entre la frustración y la responsabilidad, lanzó un ultimátum: "Si no lo soluciono, renuncio y mañana me vuelvo a la Argentina porque soy un irresponsable. No tendría que haber ido a jugar golf".
En medio de su desesperación, un representante de una empresa de zapatillas, testigo de toda la escena, se acercó a Tití y le preguntó qué pasaba. El periodista, al contarle su drama, recibió una ayuda impensada. El hombre, que había estado minutos antes con Messi, le dijo: "Haceme un favor, llamalo, explicame lo que me pasó y a ver si me salva".
La respuesta del entonces joven Lionel Messi, que hacía poco tiempo integraba el seleccionado mayor, quedó grabada en la memoria de Tití: "Si me paga la gaseosa, bajo".
Para la fortuna del periodista, Messi cumplió su promesa. Bajó de su habitación y le concedió una entrevista de media hora. "Podía haber hecho seis transmisiones ese día pero solo con Messi bastó y me salvó el puesto", recordó Tití entre risas, agradeciendo el noble gesto que le permitió seguir "currando con el periodismo".
Tití Fernández tiene otra anécdota que lo vincula a otro ídolo argentino. En una entrevista relató el día que, en medio de los festejos por el Mundial '86, Diego Maradona dejó "plantado" al entonces presidente Raúl Alfonsín.
"Yo era productor de Víctor Hugo Morales. Después del control antidoping, lo agarro de un brazo a Diego y le digo 'dale, vení conmigo que te está esperando Alfonsín'. Entonces él me agarra del otro brazo y me dice 'decile a Alfonsín que espere', y me llevó al vestuario a festejar con él", contó el periodista, mostrando una vez más el carácter indomable del "10".