06/04/2026 - Edición Nº1154

Política

Disputa cultural

De homenaje a controversia: la historia de Radio Nacional Mercedes Sosa

06/04/2026 | El nombramiento de la emisora tucumana en honor a la cantora atravesó gestiones, reclamos y restituciones.



El nombre de Mercedes Sosa volvió a instalarse en el centro del debate público en 2026, pero no por su obra ni por un aniversario. Esta vez, el disparador fue una polémica: declaraciones del coordinador de Radio Nacional Tucumán, Enzo Ferreira, quien la calificó en redes sociales como “gorda comunista” y replicó mensajes que la describían como “un cáncer”.

El episodio generó el rechazo inmediato de la familia de la artista, que pidió su renuncia, y volvió a poner en foco una historia que excede el hecho puntual: la relación entre la figura de Mercedes Sosa y la radio pública que lleva su nombre. Una historia atravesada por homenajes, omisiones, restituciones y disputas políticas.

El origen de un nombre con peso simbólico

Mercedes Sosa nació el 9 de julio de 1935 en Tucumán y se convirtió en una de las voces más influyentes de la música latinoamericana. Su trayectoria estuvo marcada por el compromiso social, la censura durante la última dictadura y el exilio.

Tras su muerte en 2009, su figura adquirió un carácter aún más transversal. Un año más tarde, en 2010, se decidió que la emisora estatal pasara a llamarse Radio Nacional Tucumán Mercedes Sosa, en un gesto que buscaba inscribir su legado dentro del sistema público de medios.

La decisión no fue menor: se trató de la primera emisora de la red de Radio Nacional en llevar el nombre de una figura artística, lo que reforzaba su dimensión simbólica como emblema cultural del país.

La placa ausente y el inicio del conflicto

La controversia comenzó a tomar forma durante la gestión de Mauricio Macri.

En 2017, la familia de Mercedes Sosa denunció que la placa con su nombre había sido retirada de la emisora y que la mención a la artista había desaparecido de la artística radial. También señalaron que el homenaje había quedado diluido en la práctica cotidiana de la radio.

Desde el Sistema Federal de Medios, entonces conducido por Hernán Lombardi, no hubo una validación pública de esa interpretación. En paralelo, autoridades de la emisora sostuvieron que el nombre nunca había sido oficialmente eliminado.

La discusión, desde ese momento, dejó de ser administrativa y pasó a ser simbólica: ¿la radio seguía llevando el nombre de Mercedes Sosa o ese reconocimiento había sido vaciado de contenido?

El 9 de julio de 2020: la restitución

El punto de inflexión llegó durante la presidencia de Alberto Fernández.

El 9 de julio de 2020, en el marco del Día de la Independencia y en coincidencia con el aniversario del nacimiento de la artista, el mandatario anunció que la emisora “volvería a llamarse” Mercedes Sosa.

“Como siempre debió ser y algún día dejó de ser”, afirmó Fernández en ese acto, en el que también se restituyó la placa con el nombre de la cantora.

El gesto fue interpretado por la familia y sectores culturales como una reparación simbólica. Pero también reactivó la disputa política: autoridades de la etapa anterior insistieron en que nunca se había modificado la denominación formal de la radio.

Una voz que trascendió fronteras

La dimensión de Mercedes Sosa no se explica únicamente desde su impacto en la Argentina. Su carrera alcanzó reconocimiento internacional sostenido durante décadas, con presentaciones en algunos de los escenarios más prestigiosos del mundo, como el Carnegie Hall de Nueva York y teatros emblemáticos de Europa y América Latina.

Fue distinguida con múltiples premios, entre ellos varios Latin Grammy a la Excelencia Musical, y recibió homenajes institucionales que la consolidaron como una de las principales voces de la canción latinoamericana del siglo XX. Su repertorio, atravesado por la identidad regional y el compromiso social, la convirtió en una referencia cultural más allá de cualquier coyuntura política.

Ese reconocimiento global no solo validó su trayectoria artística, sino que también proyectó su figura como un símbolo de la cultura argentina en el exterior, reforzando el peso de su nombre en espacios públicos e institucionales.

Más que un homenaje: una disputa por el sentido

La historia de Radio Nacional Tucumán expone algo más profundo que un cambio de nombre.

La figura de Mercedes Sosa funciona como un punto de condensación de distintas discusiones:

  • el rol del Estado en la cultura
  • la memoria histórica
  • la identidad de los medios públicos
  • y el lugar de los artistas en la construcción del relato nacional

En ese marco, el debate no se limitó a una placa o a una denominación administrativa, sino a qué significa, en términos concretos, que una emisora pública adopte el nombre de una artista.

El presente: del reconocimiento al agravio

La polémica de 2026 reactivó esa tensión desde otro lugar.

Las declaraciones de un funcionario de la propia emisora, Enzo Ferreira, volvieron a poner en discusión no ya la visibilidad del homenaje, sino el respeto hacia la figura que lo sustenta, al tildarla de "gorda comunista".

El funcionario del gobierno de Javier Milei pidió disculpas públicas y reconoció que sus expresiones fueron inapropiadas, aunque defendió su derecho a cuestionar ideológicamente a la artista. La familia rechazó ese descargo y sostuvo que el problema no es la discusión política, sino el uso de agravios personales.

Así, el nombre de Mercedes Sosa volvió a quedar en el centro de una disputa que excede a una persona y a una radio.

Una historia que sigue abierta

Desde su nombramiento en 2010 hasta la restitución de 2020 y la polémica actual, Radio Nacional Tucumán atravesó un recorrido que refleja las tensiones de la Argentina contemporánea.

El homenaje a Mercedes Sosa, lejos de consolidarse como un consenso cultural, se transformó en un terreno de disputa donde se cruzan memoria, política y sentido público.

Y en ese cruce, la pregunta que sigue abierta no es solo cómo se nombra una radio, sino qué lugar ocupa la cultura en la construcción de la identidad colectiva.