La diputada nacional Myriam Bregman encendió la polémica al advertir que la próxima sesión en la Cámara de Diputados estará atravesada por irregularidades y cuestionamientos. “Huele a podrido, y mucho”, lanzó en redes sociales, en referencia al debate que se viene sobre la modificación de la Ley de Glaciares.
Desde el Frente de Izquierda de los Trabajadores, la legisladora consideró que el contexto político actual está marcado por una acumulación de escándalos que, según su mirada, erosionan la legitimidad del oficialismo.
Bregman vinculó la discusión parlamentaria con una serie de polémicas recientes que salpican a la gestión de Javier Milei. Entre ellas mencionó presuntas irregularidades en la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS), la causa por la criptomoneda $LIBRA y los cuestionamientos sobre el patrimonio del jefe de Gabinete, Manuel Adorni.
🗞️ @elintransigente | «Algo huele a podrido»: @MyriamBregman cruzó al Gobierno y a las provincias por la Ley de Glaciareshttps://t.co/vnSdIdDs16 pic.twitter.com/9kSnPWbrEu
— PTS | Frente de Izquierda Unidad (@PTSarg) April 6, 2026
“A $LIBRA se le suman las coimas en ANDIS, el ‘3%’, el escándalo de Adorni y los créditos del Banco Nación. Y la lista podría seguir”, sostuvo la diputada, al tiempo que cuestionó que el Gobierno no dé explicaciones en el Congreso.
El foco principal de la crítica es el proyecto para modificar la Ley de Glaciares, una normativa clave para la protección ambiental. Bregman calificó la iniciativa como “una provocación” y aseguró que implica un retroceso en materia de cuidado de los recursos naturales.
Según la legisladora, la reforma responde a intereses vinculados a la megaminería y podría afectar directamente a las comunidades y ecosistemas que dependen de los glaciares como fuente de agua.
En esa línea, Bregman advirtió que experiencias previas en provincias donde avanzaron proyectos mineros no lograron mejorar las condiciones de vida. “Las ganancias se van por la canaleta de las empresas y el daño ambiental queda en los territorios”, afirmó.

Además, recordó que históricamente la ley estuvo rodeada de tensiones con grandes empresas del sector, lo que vuelve aún más sensible cualquier intento de modificación.
La diputada también puso en duda el desarrollo de la sesión y apuntó contra gobernadores y legisladores que podrían facilitar el quórum. En ese sentido, cuestionó posibles acuerdos políticos que permitan avanzar con el proyecto.
Bregman planteó interrogantes sobre el rol de sectores opositores y advirtió sobre prácticas que, según dijo, podrían vulnerar normas democráticas dentro del Congreso.
La discusión por la Ley de Glaciares se perfila como uno de los ejes políticos y sociales de la semana. No solo por su impacto ambiental, sino también por el contexto de desconfianza que atraviesa la dirigencia.
En un escenario de alta tensión, las declaraciones de Bregman reflejan el clima que rodea al Congreso y anticipan un debate áspero, donde se cruzarán intereses económicos, cuestionamientos éticos y disputas políticas de fondo.
El tratamiento del proyecto no solo pondrá a prueba las mayorías legislativas, sino también la capacidad del sistema político para responder a una sociedad cada vez más atenta y exigente.
ND