El gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo, activó una estrategia financiera para refinanciar los vencimientos de deuda de 2026 en un contexto de tasas elevadas en el mercado local. La provincia saldrá a colocar títulos en pesos a 24 y 36 meses, con el objetivo inicial de captar unos $75.000 millones.
La operación, confirmada por el ministro de Hacienda, Víctor Fayad, será la primera del año y forma parte de un esquema de “roll over” habilitado en el presupuesto provincial. La lógica es clara: tomar nueva deuda para cancelar compromisos existentes, buscando mejores condiciones de financiamiento.
Sin embargo, el dato político y económico está en la combinación de herramientas. La provincia decidió no emitir deuda a corto plazo y optó por aprovechar los anticipos de coparticipación ofrecidos por el Gobierno nacional, que permiten acceder a financiamiento con una tasa cercana al 15%, muy por debajo del 35% o 37% que exige el mercado.

En ese marco, Cornejo definió la jugada como un “buen negocio”. La administración provincial estima que necesitará unos $130.000 millones en una primera etapa, aunque el monto final dependerá de lo que autorice la Secretaría de Hacienda nacional, en una negociación que también tiene lectura política.
La estrategia expone una paradoja: mientras el discurso oficial promueve el orden fiscal y la reducción del gasto, las provincias —incluida Mendoza— siguen dependiendo de mecanismos de financiamiento para sostener sus cuentas en un contexto de caída de la recaudación.
El esquema elegido por Cornejo muestra cómo las provincias combinan mercado y asistencia nacional para sostener su equilibrio fiscal. El acceso a fondos más baratos desde la Nación no solo reduce costos, sino que también refuerza la relación política con la Casa Rosada.
En un escenario de recursos ajustados, la clave estará en si esta estrategia logra estabilizar las cuentas sin generar una nueva bola de deuda a futuro. Por ahora, más que un plan de desendeudamiento, lo que aparece es una ingeniería financiera para ganar tiempo.