El Ministerio de Salud detectó un preocupante incremento de coqueluche, también conocida como tos ferina, en todo el país. Según el Boletín Epidemiológico Nacional, la tendencia alcista que comenzó en 2025 se mantiene firme durante las primeras semanas de 2026.

Esta enfermedad respiratoria, causada por la bacteria Bordetella pertussis, destaca por ser altamente contagiosa y peligrosa para los más pequeños. Durante el último año, se confirmaron más de mil casos y se registraron 11 fallecimientos, todos en menores de dos años.
La médica Natalia Chillo explicó que la coqueluche puede afectar a personas de todas las edades por su elevada transmisibilidad. El contagio suele producirse en entornos estrechos, como el hogar o las escuelas, lo que vuelve fundamental el diagnóstico precoz y el tratamiento.
Frente a este escenario, los infectólogos remarcan que la vacunación es la única herramienta efectiva para frenar la propagación del brote. En Argentina, la inmunización es gratuita y obligatoria, cubriendo desde los dos meses de vida hasta la etapa de la adolescencia.

Actualmente, las autoridades sanitarias muestran preocupación por el descenso en las tasas de cobertura de vacunación a nivel nacional. Muchos niños no cuentan con el esquema completo, lo que genera una acumulación de personas susceptibles a contraer cuadros graves de la enfermedad.
La vacunación en embarazadas, a partir de la semana 20, es una pieza clave de la estrategia de prevención nacional. Esta dosis permite transferir anticuerpos al bebé, protegiéndolo durante sus primeros meses de vida, cuando todavía es demasiado pequeño para estar inmunizado.
La situación no es exclusiva de Argentina, ya que la Organización Panamericana de la Salud reportó aumentos en otros diez países de la región. El fortalecimiento de las campañas de inmunización será vital para reducir la curva de casos y evitar nuevas muertes.