En marzo, el sector automotriz mostró algunos síntomas de estabilización, de acuerdo a los datos provistos por ADEFA (Asociación de Fábricas de Automotores).
En el tercer mes del año, en el segmento automóviles y comerciales livianos, se produjeron 41.716 unidades. Esto es, 0,4% más que en marzo de 2025. Si bien la diferencia es marginal, es celebrada por el sector dado que, en los primeros dos meses del año, se habían registrado caídas del 30% interanual.
El desempeño de marzo, no obstante, no alcanzó a compensar, y en el primer trimestre del año, se consolida una caída interanual de 19%.
En el desagregado, los que traccionaron fueron los utilitarios, con una recuperación interanual del 19,7%, que alcanzó a compensar la brutal caída de los automóviles (-24,4%).

En materia de exportaciones, se vendieron 26.646 unidades, 9,7% más respecto de marzo del año pasado. La mejora de los utilitarios (+34,1%) compensó la baja en automóviles (-27,2%).
Pese a esta mejora, el primer trimestre acumula una caída de 9,5% interanual. Dicha baja se explica por menores envíos principalmente a América Central (2.937 unidades menos), Brasil (1.078 vehículos menos) y Paraguay (-1.035).
En cuanto a comercialización a la red de concesionarios, se vendieron 41.453 vehículos en marzo, 13,5% por debajo del volumen del mismo mes de 2025.
La caída fue más pronunciada en utilitarios (-30,9%), con solo 11.354 unidades vendidas, que en automóviles (-4,4%), con 30.099 unidades comercializadas.

Lo que sí creció fue la venta a concesionarios de vehículos electrificados: tuvieron una suba de 1.525,6% con relación a igual mes del año pasado, con 2.502 unidades vendidas, principalmente híbridos no enchufables.
Rodrigo Pérez Graziano, presidente de ADEFA, fue prudente respecto a las expectativas del sector: “Cerramos un primer trimestre que refleja un avance respecto del comportamiento de inicio del año. La actividad de marzo mostró señales de recuperación”.
Asimismo, se mostró alineado con el discurso oficial: “para consolidar la tendencia al alza y transformar la recuperación en crecimiento sostenido, la clave es continuar trabajando en nuestra agenda de competitividad”.
Sumándose a los reclamos del Gobierno nacional, el titular de ADEFA indicó: “estamos trabajando con toda la cadena de valor y el Gobierno Nacional para bajar costos estructurales, optimizar procesos y hacer más eficiente la operatoria. Para que este esfuerzo rinda frutos, el compromiso debe ser total, es decir, que provincias y municipios se sumen a esta agenda de mejora de competitividad, reduciendo la carga impositiva y las tasas locales que pesan sobre el proceso productivo de toda la cadena y penalizan las exportaciones”.
Así, pese al retroceso del sector, afectado por la apertura importadora, continúa el alineamiento empresario con el gobierno de Javier Milei.