En el Masters 1000 de Montecarlo, Daniil Medvedev vivió una jornada negra: cayó por un doble 6-0 en apenas 49 minutos frente al italiano Matteo Berrettini, un resultado que sorprendió al circuito por su rareza y contundencia.
El ex número 1 del mundo mostró una versión irreconocible, acumulando 27 errores no forzados y apenas 9 puntos ganados con su saque, cifras que reflejan la magnitud de su desconexión en el partido.
La bronca del ruso estalló en el segundo set, cuando tras un nuevo quiebre de Berrettini descargó su furia golpeando su raqueta contra el polvo de ladrillo hasta destruirla, en una secuencia que se volvió viral en redes sociales.
Daniil Medvedev went absolutely BALLISTIC on his racket today in Monte Carlo.
— The Tennis Letter (@TheTennisLetter) April 8, 2026
He ended up losing to Matteo Berrettini 6-0 6-0.
The first double bagel loss of his career.
The crowd started cheering to the beat of his racket smashes.
💀💀💀💀💀💀 pic.twitter.com/QE4pm9xdOm
El dominio de Berrettini fue absoluto: el italiano no cedió un solo juego en todo el encuentro y se mostró intratable desde el primer punto, dejando a Medvedev sin respuestas y sin capacidad de reacción.
La derrota es especialmente llamativa porque Medvedev ocupa el puesto 10 del ranking ATP, y un marcador tan lapidario rara vez se observa entre jugadores de la élite mundial.
La imagen del ruso destrozando su raqueta recorrió el mundo y abrió el debate sobre su temperamento en los momentos de crisis, un aspecto que ya lo ha puesto en el centro de la polémica en otras ocasiones.
Formidable Display 😮💨@MattBerrettini defeats Medvedev 6-0, 6-0 in Round 2 in Monte-Carlo#RolexMonteCarloMasters pic.twitter.com/svd267mMgy
— ATP Tour (@atptour) April 8, 2026
Más allá del escándalo, el resultado deja a Berrettini como uno de los grandes protagonistas del torneo, mientras que Medvedev deberá recomponer su confianza tras la caída más dura de su carrera profesional.
En la conferencia posterior al partido, Medvedev reconoció que se sintió “fuera de ritmo desde el primer punto” y que no encontró soluciones ante el juego de Berrettini. Aunque intentó minimizar el episodio de la raqueta, admitió que deberá trabajar en su control emocional para evitar que la frustración lo saque de los partidos en el futuro.