09/04/2026 - Edición Nº1157

Internacionales

Poder residual

La autorización de Gabriel Boric expone una tensión en la institucionalidad chilena

08/04/2026 | La obligación de pedir autorización expone tensiones entre privilegio político, responsabilidad y coherencia institucional.



El reciente pedido de autorización de Gabriel Boric al Congreso para salir del país, lejos de ser un simple trámite administrativo, reabre un debate más profundo sobre la naturaleza del poder político en Chile. Aunque la normativa establece este requisito para expresidentes en un período acotado, el hecho deja en evidencia una contradicción estructural: el poder formal termina, pero las responsabilidades y privilegios persisten. Esta ambigüedad institucional plantea interrogantes sobre la coherencia del sistema político.

Más allá del marco legal, el episodio también refleja un problema político más amplioLa figura del expresidente en Chile conserva un estatus excepcional que lo mantiene dentro del circuito de poder, incluso cuando ya no ejerce funciones ejecutivas. Esto genera una tensión evidente entre ciudadanía e institucionalidad, especialmente en contextos donde la legitimidad política ha sido cuestionada de forma sostenida en los últimos años.


Chile es un país largo y angosto que se extiende por el borde occidental de Sudamérica, con más de 6,000 km de costa en el océano Pacífico.

Desfase entre discurso y práctica

Durante su gobierno, Boric construyó gran parte de su legitimidad sobre una narrativa de renovación política, transparencia y ruptura con las lógicas tradicionales del poder. Sin embargo, situaciones como esta revelan un contraste difícil de ignorar. El mantenimiento de privilegios institucionales, aunque legales, entra en conflicto con el discurso de horizontalidad y cambio que marcó su llegada al poder.

Este tipo de episodios también expone un problema de fondo: la dificultad de la nueva generación política para transformar efectivamente las estructuras que criticó. Más que un cambio de reglas, lo que se observa es una adaptación a las mismas dinámicas que se buscaban reemplazar, lo que erosiona la credibilidad del proyecto político en el largo plazo.


Permiso de Boric evidencia contradicción entre poder formal y responsabilidades.

Institucionalidad y desgaste político

El requerimiento de autorización para salir del país no es un error del sistema, sino una herramienta de control diseñada para evitar vacíos de responsabilidad. Sin embargo, su aplicación evidencia una paradoja. Si el expresidente aún puede ser objeto de control político o jurídico, entonces su salida del poder no es completa, lo que cuestiona la claridad del diseño institucional.


Expresidente mantiene rol político que tensiona discurso de renovación.

En términos políticos, este tipo de situaciones contribuye al desgaste de la figura presidencial incluso después de dejar el cargo. La exposición constante y la permanencia en el foco institucional dificultan la construcción de un cierre político claro, prolongando tensiones y manteniendo abiertas discusiones que deberían haber quedado atrás. En ese sentido, más que un trámite, el caso Boric se convierte en un reflejo de un sistema que aún no logra definir con precisión los límites del poder en Chile.