La aprobación de la reforma de la Ley de Glaciares en la Cámara de Diputados dejó un dato político que no pasó desapercibido: dos legisladores del bloque Unión por la Patria acompañaron el proyecto impulsado por el gobierno de Javier Milei, en una votación donde la mayoría de ese espacio se expresó en contra.
Se trata de los sanjuaninos Cristian Andino y Jorge Chica, alineados políticamente con el exgobernador Sergio Uñac, quien ya había respaldado la iniciativa en el Senado.
El acompañamiento de ambos diputados no sorprendió dentro del mapa político. San Juan es una de las provincias con mayor desarrollo minero del país y forma parte activa de la llamada “Mesa del Cobre”, uno de los espacios que impulsaron modificaciones a la normativa para ampliar la actividad extractiva.
En ese contexto, el voto de Andino y Chica se inscribe en una lógica provincial que prioriza el desarrollo minero como motor económico, en línea con otros gobernadores cordilleranos que respaldaron la reforma.
Además, su posicionamiento replica el camino marcado por Sergio Uñac, quien durante el tratamiento previo en la Cámara alta había apoyado los cambios promovidos por el oficialismo nacional.
— Oficina del Presidente (@OPRArgentina) April 9, 2026
Cristian Andino es contador público nacional y construyó su carrera política en el ámbito municipal de San Juan, dentro del peronismo.
Antes de ingresar de lleno en la política, trabajó como jornalero en la cosecha de uva para financiar sus estudios, una experiencia que suele destacar como parte de su identidad.
Su trayectoria incluye:
Su perfil está fuertemente vinculado a la gestión territorial y al desarrollo productivo provincial, un factor clave para entender su voto en la reforma.
Por su parte, Jorge Chica combina una trayectoria poco convencional que incluye deporte, gestión y política.
Nacido en San Juan, fue futbolista profesional con paso por clubes como River Plate y equipos del exterior, antes de volcarse al ámbito público y empresarial.
Entre sus principales antecedentes:
La aprobación de la ley —con 137 votos afirmativos, 111 negativos y tres abstenciones— reflejó no solo la división entre oficialismo y oposición, sino también fisuras dentro de Unión por la Patria, aunque la gran mayoría del bloque rechazó el proyecto.
El voto de los diputados sanjuaninos puso en evidencia el peso de las agendas provinciales en debates estratégicos, especialmente en temas vinculados a recursos naturales.
La reforma de la Ley de Glaciares apunta a redefinir áreas protegidas, ampliar el margen para actividades productivas y otorgar mayor protagonismo a las provincias en la gestión de sus recursos.
En provincias como San Juan, donde la minería representa un eje central de la economía, estos cambios son vistos como una oportunidad para potenciar inversiones y empleo.
Más allá del resultado legislativo, el voto de Andino y Chica deja una señal política clara: la agenda minera puede generar alineamientos transversales que exceden las fronteras partidarias.