La Justicia de Comodoro Rivadavia analiza los primeros resultados de las pericias realizadas al cuerpo de Ángel, el niño fallecido el pasado domingo. Los informes preliminares detectaron lesiones internas en la zona de la cabeza, un hallazgo que refuerza las sospechas sobre el entorno familiar directo.
El caso se originó el 5 de abril, cuando el personal de emergencias médicas acudió al domicilio del menor tras un reporte por paro cardiorespiratorio. A pesar del traslado inmediato al Hospital Regional, los profesionales de salud constataron el deceso y activaron de forma preventiva el protocolo judicial correspondiente.
La hipótesis principal apunta a la presunta responsabilidad de la madre en el hecho, impulsada por denuncias previas del padre y allegados de la víctima. El portal ADNSur confirmó que la detección de traumatismos craneales internos otorgó un giro determinante a la causa que tramita la fiscalía local.
Actualmente rige un estricto hermetismo en torno a los detalles finales de la autopsia, la cual será fundamental para determinar si hubo participación de terceros. Los peritos forenses buscan establecer si las lesiones halladas son compatibles con golpes directos o con el cuadro clínico informado inicialmente.
En el marco de la instrucción, se realizó un allanamiento en la vivienda donde residía el menor con su progenitora, procediendo al secuestro de diversos elementos. Los investigadores incautaron teléfonos celulares y otros dispositivos electrónicos que serán sometidos a peritajes técnicos para reconstruir las horas previas al trágico desenlace.
Mientras avanza la recolección de pruebas, la comunidad despidió los restos del pequeño este miércoles por la noche en un clima de profundo dolor. Tras el velatorio, el cortejo fúnebre se dirigió hacia el Cementerio Oeste de la ciudad petrolera para realizar la inhumación definitiva del niño.