En una charla distendida en El Living de NewsDigitales, Diego Perri abrió la puerta a un costado menos conocido de su historia: el del periodista gráfico, el fan obsesivo y el autor que convirtió su pasión por el rock y el fútbol en libros.
Antes de ser un referente de la prensa musical, su recorrido comenzó en las canchas del ascenso, escribiendo para Solo Fútbol y cubriendo reservas de la Primera D. “Estaba siete horas en las canchas. Era mi forma de estar cerca del fútbol”, recordó.
Ese mismo impulso lo llevó también hacia la música. Fanático de los Rolling Stones desde joven, encontró en el periodismo una forma de acercarse a su otra gran pasión. “Mi sueño era ser jugador o músico, pero como no se dio, pensé cómo estar cerca de eso. Y fue escribiendo”, explicó. Su paso por revistas como Pelo marcó el inicio de un camino que luego derivaría en su rol como agente de prensa de artistas y bandas clave del rock nacional.
Pero su vínculo con los Stones fue mucho más allá del trabajo. Perri los vio más de 90 veces, los entrevistó y hasta convivió con el vértigo de seguirlos durante meses por rutas de Estados Unidos.
Esa experiencia quedó plasmada en República Stone, un libro que define como “un diario de viaje de un fan”. “Era otra época: sin celulares, con mapas, alquilando autos, durmiendo en hoteles de ruta. Una aventura total”, relató.

En su análisis, Perri sostiene que el fenómeno de los Stones en Argentina tiene características únicas. “Nunca fueron realmente populares hasta los 90. Antes eran una banda de roqueros para roqueros”, explicó. Sin embargo, con el tiempo, su estética y su actitud dieron origen a una identidad propia: la cultura “rolinga”.
“Muchos pibes se sintieron identificados con una forma de vivir el rock. No es solo la música: es la imagen, las letras, la actitud”, señaló. Para él, esa conexión emocional explica por qué la banda trascendió generaciones y se convirtió en un fenómeno cultural que aún perdura.
Lejos del imaginario de excesos, Perri remarcó un concepto clave que atraviesa toda la historia de la banda: la disciplina. “Para mantenerse más de 60 años juntos, hay que tener conducta. No fallar, ensayar, sostener una estructura. Son una industria”, afirmó.
Y agregó: “Muchos dicen que lo hacen por dinero, pero hace tiempo que no. Hay una ética de trabajo impresionante. Eso fue lo que me enseñaron: perseverancia, actitud y disciplina”.
A lo largo de los años, Perri logró conocer a sus ídolos, algo que describe como una experiencia transformadora. Desde entrevistas hasta encuentros en camarines, destaca la calidez de los músicos. “Podría haber sido decepcionante, pero fue todo lo contrario. Eso potenció aún más mi admiración”, contó.

Entre las anécdotas más recordadas aparece una foto con Charlie Watts sosteniendo una camiseta de Independiente, en una escena espontánea que fusionó sus dos pasiones. “No fue buscado, pero se dio. Fue mágico”, dijo.
Además de sus libros sobre los Stones, Perri también exploró otras facetas creativas. Compuso un tango dedicado a Independiente, inspirado en su padre y en la historia del club. “El tango siempre estuvo en casa. Fue una forma de conectar con mis raíces”, explicó.
Actualmente, trabaja en varios proyectos: una reedición ampliada de República Stone, un libro sobre la historia de Independiente y una biografía de Rodrigo Martín, líder de Juana La Loca. “Es la primera vez que escribo sobre algo que no es mi pasión directa, pero descubrí un universo muy interesante”, confesó.

Al cierre, dejó una reflexión que resume su recorrido: “Los Stones empezaron como una banda más, de garage, haciendo covers. Y terminaron siendo los Rolling Stones. Eso te demuestra que siempre hay que ir a buscar tu oportunidad”.