La tensión entre el Gobierno nacional y el sistema universitario suma un nuevo capítulo. Este viernes, docentes de la Universidad de Buenos Aires (UBA) realizarán clases públicas frente a la Casa Rosada y desplegarán una feria de ciencias en Plaza de Mayo.
La iniciativa, impulsada por la Asociación Gremial Docente de la UBA (AGD-UBA), busca visibilizar el reclamo por la aplicación inmediata de la Ley de Financiamiento Universitario, en medio de un conflicto que se profundiza semana a semana.
El eje central de la protesta es la crítica situación salarial. Según denuncian desde el gremio, los docentes universitarios han perdido cerca de un 35% de su poder adquisitivo desde diciembre de 2023, lo que generó un escenario de creciente precarización.
La secretaria general de AGD-UBA, Laura Carboni, advirtió que los salarios “están en mínimos históricos” y alertó sobre un fenómeno preocupante: el éxodo docente. “Muchos profesores renuncian o buscan otros trabajos para sostenerse”, explicó.

La ley en cuestión establece un incremento del 50% para docentes y no docentes, con el objetivo de compensar la brecha entre inflación y aumentos otorgados.
Desde el sector universitario aseguran que el Gobierno se encuentra en falta por no aplicar la normativa. Según AGD-UBA, ya se acumulan meses de incumplimiento, pese a que la ley fue aprobada y ratificada en varias oportunidades por el Congreso.
Además, el conflicto sumó un nuevo elemento en los últimos días: un fallo de la Cámara Contencioso Administrativo Federal que ordena la implementación inmediata de la ley, reforzando la posición de los docentes. Este escenario abre un frente judicial que podría escalar si el Ejecutivo decide no acatar la resolución.
La jornada de protesta no se limitará a las clases públicas. También incluirá una feria de ciencias organizada junto a trabajadores de CONICET, en defensa del sistema científico-tecnológico.

El objetivo es mostrar el impacto concreto que tiene el ajuste presupuestario en la producción de conocimiento, la investigación y la formación académica. “Defendemos la universidad pública, la ciencia y el futuro del país”, remarcaron desde la organización gremial.
La protesta en Plaza de Mayo se da en el marco de una semana marcada por medidas de fuerza. Los docentes mantienen cese de actividades en distintas facultades, con especial impacto en el Ciclo Básico Común (CBC), que debía iniciar sus clases.
El conflicto amenaza con profundizarse si no hay respuestas concretas del Gobierno, en un contexto donde la educación pública se convierte en uno de los principales focos de tensión social.
Con este escenario, la protesta de este viernes no será un hecho aislado, sino parte de una disputa más amplia que pone en juego el financiamiento, los salarios y el futuro del sistema universitario argentino.
ND