La situación de Flybondi sumó un nuevo capítulo de tensión. Tras semanas marcadas por cancelaciones de vuelos y cambios operativos, la aerolínea low cost ahora enfrenta un problema sensible: no pudo pagar los salarios de marzo a sus trabajadores y el conflicto ya escaló a nivel gremial.
En las últimas horas, los empleados se declararon en estado de alerta y el sindicato ATAF (Asociación de Trabajadores Aeronáuticos de Flybondi) avanzó con una denuncia formal ante la Secretaría de Trabajo.
El gremio fue más allá: advirtió que, si no se regulariza la situación, los trabajadores podrían retener tareas durante 24 horas desde el lunes 13 de abril, lo que abre la puerta a nuevas complicaciones en la operación de la compañía.
Según el comunicado sindical, la empresa incumplió con el pago de los haberes de marzo una vez vencido el plazo legal y no brindó una fecha clara de pago, lo que profundizó la incertidumbre.

Además, el sindicato vinculó la situación a un contexto más amplio de conflicto: mencionó cancelaciones de vuelos, congelamiento salarial y un proceso de retiros voluntarios dentro de la empresa.
ATAF también anticipó que llevará el caso ante el Ministerio de Capital Humano para que intervenga y evalúe posibles sanciones.
El texto también señala que, ante la falta de acreditación de los salarios, los empleados podrán retener tareas de manera individual, amparados en la normativa vigente.
Pero el punto más sensible es el que pone fecha: el sindicato anticipó que, de continuar la situación, convocará a una retención de tareas por 24 horas a partir del lunes 13 de abril, lo que podría impactar directamente en los vuelos.
Desde Flybondi reconocieron el atraso. En un mensaje enviado a sus empleados, señalaron que no cuentan con una fecha confirmada de pago y atribuyeron la situación a “motivos administrativos”.
“Nos encontramos en la difícil situación de tener que informarles que hasta el momento no contamos con una fecha confirmada de pago de los sueldos de marzo”, indicó la empresa.
En otro comunicado, agregaron que trabajan para resolver el problema “a la brevedad” y que el objetivo es regularizar los pagos en los próximos días.
La compañía también buscó llevar tranquilidad al señalar que se trata de una situación excepcional y que nunca había incumplido con el pago de salarios en sus ocho años de operación.

El atraso en los salarios no aparece aislado. Llega en un momento delicado para la aerolínea, que en las últimas semanas acumuló cancelaciones de vuelos y problemas operativos.
Parte de esas dificultades estuvieron vinculadas a la disponibilidad de aeronaves. Según explicó la empresa, varios aviones quedaron fuera de servicio en medio de una renegociación de contratos bajo la modalidad ACMI -un esquema que incluye avión, tripulación, mantenimiento y seguro- que la compañía había incorporado tras la desregulación del sector.
Ese contexto impactó directamente en la operación y se reflejó en los indicadores del sector. De acuerdo con la consultora Adventus, Flybondi quedó última en puntualidad entre enero y febrero, con un índice de 57,4%.
En paralelo, la empresa activó recientemente un plan de retiros voluntarios, enmarcado en un proceso de “rediseño organizacional” para mejorar eficiencia y reducir costos.
Todo esto ocurre además en un escenario de cambio de control. Desde junio de 2025, Flybondi pertenece a COC Global Enterprise, vinculada al empresario Leonardo Scatturice.