10/04/2026 - Edición Nº1158

Política

Congreso

Cárceles argentinas: cómo es el proyecto K para frenar la discriminación trans

10/04/2026 | Uno de los ejes centrales del proyecto es la capacitación del personal penitenciario. Deberán ser obligatorias y permanentes.



Un grupo de diputados nacionales de Unión por la Patria presentó un proyecto de ley que propone la creación de un Programa Nacional de Protección Integral de los Derechos de las Personas Travesti Trans Privadas de la Libertad, con el objetivo de garantizar condiciones dignas de detención y erradicar prácticas discriminatorias en el sistema penitenciario argentino.

La iniciativa se inscribe en un contexto de creciente debate sobre derechos humanos en cárceles y políticas de género, y busca establecer estándares específicos para una población históricamente vulnerada.

En su fundamentación, el texto remarca la necesidad de adaptar el sistema penitenciario a los principios establecidos en la legislación vigente, especialmente la Ley de Identidad de Género.

Un programa con enfoque en derechos humanos y no discriminación

El proyecto establece como principio rector que “toda persona privada de su libertad será tratada humanamente y con el respeto debido a la dignidad inherente al ser humano”, independientemente de su orientación sexual o identidad de género.

En ese sentido, la iniciativa propone la creación de un programa específico destinado a personas travesti trans detenidas, reconociendo sus particularidades y la necesidad de políticas diferenciadas. Según el articulado, el objetivo central es “garantizar el derecho a la no discriminación […] mediante la definición de una política penitenciaria y una adecuación de la reglamentación interna respetuosa de los derechos”.

Además, se plantea la necesidad de promover “estándares adecuados respecto al trato y tratamiento” de esta población, atendiendo a los riesgos específicos que enfrentan dentro de los establecimientos carcelarios.

Capacitación obligatoria y equipos interdisciplinarios

Uno de los ejes centrales del proyecto es la capacitación del personal penitenciario. La iniciativa propone formar a funcionarios y agentes en normas internacionales de derechos humanos, uso de la fuerza y principios de igualdad y no discriminación, incluyendo contenidos vinculados a identidad de género.

En línea con la Ley Micaela, el texto establece que estas capacitaciones deberán ser obligatorias y permanentes, con el objetivo de modificar prácticas institucionales arraigadas.

Asimismo, se impulsa la creación de equipos interdisciplinarios de género dentro de las unidades penitenciarias, que funcionen como canales de acceso a la justicia y garanticen el ejercicio efectivo de derechos “sin represalias”.

Acceso a salud, educación y trabajo

El proyecto también pone el foco en las condiciones de vida dentro de las cárceles. Entre sus objetivos, se destaca la necesidad de garantizar el acceso a derechos básicos como la salud, la educación y el trabajo.

En particular, se propone “proveer […] un acceso adecuado a la atención a la salud integral y consejería apropiada a sus necesidades”, incluyendo aspectos vinculados a derechos sexuales y reproductivos.

Además, se busca diseñar herramientas que permitan a las personas travesti trans desarrollar capacidades productivas durante el encierro, con el fin de facilitar su reinserción social. En ese sentido, el texto subraya la importancia de “disminuir la vulnerabilidad en materia social, facilitando un adecuado retorno al medio libre”.

Protección frente a la violencia y protocolos específicos

Otro punto clave del proyecto es la implementación de mecanismos de protección ante situaciones de violencia por motivos de género dentro de las cárceles.

La iniciativa propone monitorear de manera activa las medidas de resguardo solicitadas por las personas detenidas, incluso antes de que se formalicen denuncias judiciales. Según el texto, estas medidas deberán adoptarse “desde el primer momento en que se solicite”, en base a una evaluación de riesgo y con el consentimiento de la persona afectada.

También se establece la necesidad de adecuar los procedimientos de requisa y traslado, garantizando que el personal penitenciario respete la identidad de género de las personas detenidas.

Igualdad en el régimen de visitas y vínculos afectivos

El proyecto contempla además la igualdad de condiciones en el régimen de visitas, incluyendo aquellas de carácter afectivo. En este punto, se busca evitar cualquier tipo de discriminación en el acceso a derechos vinculados a la vida personal y familiar dentro del contexto de encierro.

La propuesta se alinea con estándares internacionales que reconocen la importancia de los vínculos afectivos en los procesos de reinserción social.

Contexto: una deuda estructural del sistema penitenciario

La iniciativa de Unión por la Patria se enmarca en un diagnóstico más amplio sobre el sistema penitenciario argentino, donde diversas organizaciones de derechos humanos han denunciado históricamente situaciones de violencia, discriminación y falta de acceso a derechos básicos para personas LGBTI+.

En particular, la población travesti trans enfrenta niveles elevados de vulnerabilidad, tanto en libertad como en contextos de encierro. Informes de organismos nacionales e internacionales han advertido sobre prácticas discriminatorias, dificultades de acceso a la salud y riesgos de violencia institucional.

En este escenario, el proyecto busca avanzar en una política pública específica que articule el trabajo del Estado con organizaciones de la sociedad civil, promoviendo un enfoque integral.

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