Bastian, el niño accidentado en los médanos de Pinamar durante el verano, mostró signos de recuperación que traen alivio a su familia y al equipo médico. Según informó su madre, Macarena Collantes, los últimos estudios neurológicos revelaron que los ventrículos cerebrales están más pequeños y ya no presentan restos de sangre en su interior.
Este diagnóstico se conoció luego de que se le practicara una tomografía computada de control, tras la reciente colocación de una válvula en su cabeza. La noticia representa un paso fundamental en su evolución, ya que indica que el sistema neurológico del menor está respondiendo adecuadamente a los tratamientos de alta complejidad realizados.

Respecto a su cuadro gástrico, el pequeño también experimentó mejorías a siete días de haber sido sometido a una ileostomía para remover una parte de su intestino. Aquella cirugía de urgencia fue necesaria debido a la reaparición de bridas, una complicación que había puesto en riesgo su estabilidad general durante la semana pasada.

En el ámbito judicial, la causa continúa con tres imputados por el delito de lesiones culposas agravadas, entre ellos el conductor de la camioneta y el padre del niño. Mientras la investigación avanza para determinar responsabilidades, la familia de Bastián mantiene los pedidos de oración por su total y pronta recuperación.