El jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, firmó el decreto 142/26 que extiende la denominada “prioridad porteña” a todos los servicios de la administración pública local.
La medida establece que los residentes de la Ciudad tendrán preferencia al momento de acceder a turnos, vacantes, cupos y otras prestaciones, por sobre personas provenientes de la provincia de Buenos Aires o del exterior.
La decisión profundiza una política iniciada en marzo de 2025, cuando se aplicó este criterio en el sistema de salud pública porteño. Ahora, el esquema se amplía a todas las áreas del Estado local.
Según el Ejecutivo, se trata de un reconocimiento a quienes viven y tributan en la Ciudad, en un contexto de alta demanda sobre los servicios públicos.
“Durante años, la Ciudad se hizo cargo de lo que otros no hacen. La incompetencia del otro lado de la General Paz la pagaban los porteños con sus impuestos. Se terminó”, sostuvo Macri al anunciar la medida.
En la misma línea, fue más allá al justificar el endurecimiento del criterio: “La Ciudad no va a ser más la prepaga gratuita de ningún extranjero”.

Desde el Gobierno porteño aclararon que la prioridad no implica la exclusión de usuarios, sino un ordenamiento en la atención administrativa bajo criterios de proporcionalidad.
Además, el sistema no se aplicará en situaciones de urgencia o emergencia sanitaria, donde la atención seguirá siendo inmediata sin distinción de domicilio. Tampoco alcanza a áreas sensibles como la seguridad pública.
El Ejecutivo destacó que solo en 2025 el sistema de salud porteño registró más de 30 millones de prestaciones, con un incremento del 30% en la oferta de consultas y más de 12.000 intervenciones quirúrgicas adicionales.
Según plantean desde la Ciudad, el nuevo esquema busca ordenar la demanda y reducir lo que consideran una carga desigual sobre los recursos porteños, en un escenario de creciente tensión entre ambas administraciones.